|
Una
lección de la caída de Ibn Arabi de su burro.
Una vez el Shaij Muhyuddin Ibn-al Arabi iba montado sobre
su burro (en esa época poseer un burro era como tener un Rolls Royce en
nuestro tiempo - ¡ no todos podían tener uno!) rodeado de sus discípulos,
atravesando el campo en silencio. De repente, el burro se encabritó y
Shaij Muhyuddin cayó al suelo, pero su pie quedo agarrado en el estribo,
de modo que por durante pasos, el burro lo arrastró sobre su cara. Los
discípulos corrieron tras el burro para liberar a su Shaij de esta
situación peligrosa y poco digna, pero él los previno diciendo: "Esperad
un momento, hasta que tenga claro en que verso del Santo Corán esta
mencionado este evento." Con gran angustia los murudin esperaron,
obedeciendo sus ordenes, hasta que después de un rato él dijo: "Esta bien,
ahora podéis liberarme." Lo volvieron a sentar sobre el burro y
continuaron en su camino.
El Shaij Muhyuddin era uno de aquellos que recibieron la
luz de la percepción, con la cual pudo descubrir significados secretos en
el Santo Corán, como Allah Todopoderoso dice en el Corán:
"O gente, podréis encontrar todo en este Corán: grande y
pequeño, mojado y seco".
Incluso esta reunión debe estar mencionada allí, y
también lo que estamos diciendo. Tal vez para algunos esto pueda parecer
una exageración, pero reflexionen sobre la gota de agua: pueden mirarla y
decir: "Esto es solo una gota de agua, nada más". Pero si observan esa
gota bajo un microscopio, verán una imagen totalmente diferente. Al
cambiar su visión, también habrá cambiado su pensamiento, y dirán: "Esa
gota es un mar, y hay tantas cosas nadando en ella." ¿Dónde están? No
pueden verlas a simple vista, pero con el microscopio pueden ver millones
de bacterias, e incluso eso es solo un pequeño número comparado con lo que
sabemos que hay dentro de esa gota, demasiado pequeñas para detectar con
un simple microscopio. Incluso con un microscopio somos incapaces de ver
las moléculas de agua que consisten en dos átomos de hidrógeno y uno de
oxígeno: aún con un microscopio electrónico no pueden ver esto. Y estos
átomos en si mismos tienen un núcleo y electrones.
Desde la ignorancia uno puede decir: "¿De qué se trata
esta charla? Es solo una gota de agua", pero la ciencia confirma lo que
decimos. Lo mismo es verdad del Santo Corán, ya que fue revelado como una
guía para toda la humanidad, no solo para unos pocos que vivieron en la
época del Santo Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, en Meca y
Medina. Fue revelado para toda la humanidad, para todas las épocas; y si
la vida en la tierra continuara eternamente, el Santo Corán todavía seria
apropiado para las vidas de la gente del futuro. Por lo tanto, todos
debemos ser capaces de obtener beneficio del Océano del Santo Corán; pero
estamos tan preocupados con trivialidades que es imposible percibirlas.
Sin embargo, si pudiésemos concentrar nuestros poderes espirituales
no tendríamos problema en reconocer estos signos sutiles.
El Santo Profeta, la paz sea con él, tenía el
conocimiento más completo de los significados internos del Sagrado Corán,
por los Atributos Divinos de percepción que el Señor le concedió. Después
de él, los Amigos de Allah, como el Shaij Muhyuddin, han sido tenido la
capacidad de desvelar la existencia de estos atributos dentro de ellos
mismos. Shaij Muhyuddin sabia que todo lo que ocurre está predestinado y
no ocurre por casualidad o por accidente. No se puede dar un paso fuera de
este "programa divino", es imposible. Cuando entendáis este punto viviréis
satisfechos, y diréis: "Yo me muevo de acuerdo a la Voluntad de mi Señor,
y aunque pueda tener la intención de hacer algo con mi voluntad, si Él no
desea que ocurra, Su Voluntad prevalecerá sobre la mía". Y lo mismo es
verdad para algo que nunca desearíais, como caer de un burro. Si eso está
escrito nada puede impedirlo.
Luego el Shaij Muhyuddin recitó el Santo Verso:
"Di: Nada nos sucederá salvo lo que Allah ha escrito para nosotros.
Él es nuestro Señor." Debéis creer que el Todopoderoso es vuestro
Protector, Salvador, y que Él esta guiando todas las cosas de la mejor
manera. El Todopoderoso nos ha informado que este mundo es solo un lugar
de pruebas, que no lo es todo, sólo un preludio a la vida eterna, por lo
tanto no debemos culparlo por las vicisitudes de la vida, ni odiarlo por
crear un mundo en el que abundan muertes, sufrimientos e injusticias. Más
bien deberíamos creer en Su promesa de justicia final, y hacer lo mejor
para propugnar justicia en este reino, como El Todopoderoso nos ha
ordenado: "Esforzaos en perseguir las buenas acciones". No
debemos creer en que nuestro Señor ha pre destinado el mal para
nosotros.
Si nos sometemos a Su Voluntad alcanzaremos la paz
interior, por habernos sacado la carga de la "preocupación por el mañana"
de nuestros hombros. Quienquiera que crea que Allah es su salvador se
siente a si mismo en las mejores manos, y no sucumbirá a la desesperanza.
Vean. Mientras seáis padres preocupados, a vuestros hijos
no les preocuparán demasiado de donde vendrá su próxima comida, ni si
tendrán una cama cálida para dormir esta noche. Y sin embargo, como buenos
padres estarán entrenándolos para tomar responsabilidades, pidiendo que
ayude en la cocina o que haga su cama. Todo esta bien porque están
evaluando sus esfuerzos. De igual forma nuestro Señor nos provee de todo
lo que necesitamos en nuestras vidas y de la inteligencia para usar lo que
Él provee, vigilando nuestras acciones. Por lo tanto, debemos por lo menos
confiar en nuestro sustento diario como lo hacen los niños.
Ésta es la naturaleza de nuestra relación con nuestro
Señor: Él dispone y nosotros intentamos seguir Su Voluntad. Si estamos tan
locos como para oponernos a Su voluntad, es nuestro libre albedrío. Sí, Él
nos lo permite, si así lo deseamos, decir de una forma jactanciosa y
obstinada: "Yo voy a hacer lo que quiera". Pero así solo conseguimos ser
como personas que están en un barco, caminando de proa a popa, pensando
que estamos avanzando en la dirección opuesta a la del curso del
barco.
El Santo Corán dice: "Él es Aquel que guía todo en
la dirección correcta". El que entienda esto nunca dirá, "Si
solo..". Uno de los compañeros del Profeta solía decir: "Preferiría comer
fuego antes que decir ‘si solo..’". Quien pueda dejar atrás esa forma de
pensar ha encontrado la seguridad en la sumisión, encontrará un
nuevo horizonte abriéndose frente a él, un horizonte libre de envidia,
duda, pena y preocupación.
Pregunta : "¿Cómo podemos entonces decidir o ser
responsables de algo en nuestras vidas, cuando está predestinado tanto si
vamos hacia la derecha o hacia la izquierda?"
El Shaij dijo: Todo debe estar predestinado, pero
como somos humanos, las criaturas más altamente honradas de Allah
Todopoderoso, hemos sido honrados y puestas a prueba con la concesión de
nuestra voluntad personal. No somos como el resto de criaturas, que se
comportan de acuerdo a su instinto, pero hemos sido honrados con la
habilidad de decidir conscientemente que hacer: tanto si trataremos de
estar de acuerdo con Sus ordenes (que nos han sido reveladas a través de
Sus Libros Sagrados) como si tratamos de rebelarnos e ir por el camino de
la destrucción.
Como dije, siempre debemos suponer que nuestro Señor ha
decretado lo mejor para nosotros, y por lo tanto, nunca debemos
justificarnos diciendo: "Allah quiso que yo hiciera mal". Nosotros tenemos
nuestra propia voluntad personal, y debemos hacer lo mejor que podamos con
ella, pero cualquiera que sea el caso, nunca escaparemos a nuestro destino
sino que nos moveremos a través de él.
El tren llega a una bifurcación en las vías: una vía
lleva a Alemania, y la otra a Suiza. El conductor da una señal de qué
camino quiere tomar, y el encargado de las vías coopera poniéndolo en el
carril que él desee. Ese es un honor para nosotros como seres humanos; no
somos animales y no somos atados y conducidos.
La mejor actitud es decirle a nuestro Señor: "Inspírame
para hacer lo mejor". Por ejemplo, nuestro hermano ofrece llevarme a
pasear por estas montañas. Ya que él conoce estas montañas mejor que yo,
no le diré a donde ir, sino que confiaré que me llevará por la ruta más
pintoresca, con el más bello paisaje. Lego mi voluntad a él, y me lleva: y
confío en estar contento cuando lo siga. Si ejerciera mi voluntad y le
dijera a donde ir, estoy seguro que pronto estaríamos perdidos. El podrá
preguntarme cual de dos rutas pintorescas prefiero, y describírmelas, pero
no me va a conducir a un precipicio.
Somos criaturas celestiales, pero atadas a la tierra, y
para conocer lo que nuestro Señor desea de nosotros debemos desarrollar
alas. Para conocer la voluntad de nuestro Señor debéis aislaros de los
pensamientos de este mundo, aunque sea por un minuto, poneros en la
presencia del Señor, y pedirle que os muestre el camino correcto a seguir
en cualquier circunstancia. El Todopoderoso puede mostraros el semáforo en
verde o en rojo, y sabréis si parar o proseguir (Pero en Turquía, ¡tanto
si la luz esta roja o verde cruzamos la calle!).
Debéis dirigiros a vuestro Señor: "O mi Señor, Tú eres lo
suficientemente poderoso para hacer todo, mientras que yo soy
completamente impotente. Tu sabes todo y yo no se nada. Yo estoy en duda
en relación a determinada cosa que se presenta en mi vida. O mi Señor, si
es bueno para mi ábreme el camino, y si es dañino por favor aléjalo de mi.
O mi Señor, te estoy pidiendo por un signo claro que me guíe en este
asunto."
Pero para hacer esto debéis ser serios, y deberá ser una
cuestión de real importancia; entonces, debéis estar genuinamente
confundidos y abiertos a la guía. Debéis ducharos (gusl), y luego
ir a un lugar silencioso donde no seáis molestados, y pedirle al Señor por
guía. Este es un método que cualquiera que esté desorientado respecto a su
futuro puede usar, y recibirá una señal clara en sueños o despierto. Hay
solo una condición: que no deben preguntar por algo que sobre lo que ya se
ha tomado una decisión decidida. Es como si llegasen a una calle que dice:
"Dirección Única" con una flecha apuntando la dirección opuesta, o una
señal que dijese: "Sin Salida", los signos son claros y no hay necesidad
de preguntar. No hay necesidad de clarificar lo que ya esta claro, pero
cuando estéis confundidos preguntad a vuestro Señor y Él os honrará con
una
respuesta.
|