La maestría y la iniciación.

Los signos de la maestría.

  

El principal indicio de la maestría es que cuando estáis sentados con un maestro, os llega una brisa de fe, de placer espiritual. El no habla sino de Dios. Siempre está aconsejando el bien. Se adquiere un beneficio de su compañía así como de sus palabras. Os beneficiaréis tanto cuando estéis lejos de él cono os beneficiaréis en su presencia. Veréis entre sus discípulos la imagen de la fe, de la sinceridad, de la humildad y la piedad (conciencia de Dios), y debéis de recordar, cuando estéis con ellos, el estado más elevado del amor, de verdad y de deferencia hacia los otros. Veréis que sus seguidores representan todos los tipos diferentes de gente. Así es como eran los Compañeros del Profeta (s.a.w.s.).

 

La iniciación.

 

El buscador debe de seguir a un maestro perfecto, capaz de guiarlo en el camino hacia Dios Todopoderoso y Exaltado, y de iluminarlo en el camino hasta que alcance el estado de ha aniquilación. El buscador debe dar su juramento y promesa a su guía de aprender de él, como dejar de lado sus malas costumbres y como elevarse hacia una conducta mejor en vistas a alcanzar el conocimiento perfecto de la espiritualidad. El significado de la iniciación y sus condiciones han sido mencionados en el Sagrado Corán, en la Sunnah del Profeta (s.a.w.s.) y en las vidas de los Compañeros.

* "Ciertamente los que te juran fidelidad se la juran en realidad a Dios. La mano de Dios está sobre sus manos. Y si alguno quebranta su promesa, lo hace en detrimento propio. Y al que cumpla con el convenio que ha hecho con Dios, Él le dará una magnífica recompensa." (48:10). * " Cuando concertéis una alianza con Dios, sed fieles a ella. No rompáis los juramentos después de haberlos hecho firmes. Habéis hecho a Dios vuestro garante. Ciertamente El sabe lo que hacéis."(l6: 91).

* " ¡Cumplid los compromisos! Pues de ellos se os pedirán cuentas."(17:34).

Vemos como el Corán anima a la gente a que tomen compromiso, y lo mantengan, con el Profeta (s.a.w.s.), quien los guía a la presencia de Dios, Todopoderoso y Exaltado. Esta iniciación se hacía en tiempos del Profeta (s.a.w.s.), y después de su tiempo se ha seguido haciendo. Conforme a la Sunnah del Profeta (s.a.w.s.), el pacto se hacía con los hombres, en grupo o como individuos; con las mujeres, en grupo o como individuos; e incluso con los niños. Bujari y Muslim narran que Ibada ibn Samit (r.a.a.) dijo,

"El Profeta (s.a.w.s.) dijo, 'Dadme vuestra promesa y el pacto de que no asociaréis nada con Dios, de que no robaréis, ni cometeréis adulterio, y de que no mataréis a vuestros hijos, de que no murmuraréis ni cometeréis pecado alguno. y el que mantenga esta promesa, obtendrá la recompensa de Dios, Todopoderoso y Exaltado.' Entonces nosotros le dimos al Profeta (s.a.w.s.) nuestra promesa y nuestro pacto."

El Profeta (s.a.w.s.) acostumbrado a dar la iniciación a todo el mundo y animaba a la gente tomarla. Bujari y Muslim narraron en sus libros que Abd Allah ibn Umar S (r a.a.) dijo), "Cuando hicimos juramento con el Profeta (s.a.w.s.), de escuchar y obedecer, eI Profeta (s.a.ww.s.) decía, 'Hasta el límite que podáis.' ,

  

La iniciación de la mujer.

  

El Profeta (s.a.w.s.) aceptó el compromiso de mujeres muchas veces. Ha sido narrado por el Imam Ahmad en el Musnad que Salma bint Qays (r.a.a.) dijo, "Llegué hasta el Profeta (s.a.w.s.) con mucha gente de los que ayudaban. Le dimos nuestro juramento de que no asociaríamos nada con Dios, de que no robaríamos, de que no cometeríamos adulterio, de que no mataríamos a nuestros hijos, de que lo murmuraríamos y de que no desobedeceríamos. Le dimos nuestro juramento y nos fuimos."

 

La iniciación de los niños.

 

El Profeta (s.a.w.s.), conforme a los libros de Nisa'i y Tirmidhi, aceptó el juramento de Umay'mah bint Ruqiyyah (r.a.a.). Fue narrado por Tabarani que Izza bint Khayyil (r.a.a.) dio su juramento al Profeta (s.a.w.s) cuando aún no tenía siete años. También fue narrado por Tabarani en una tradición auténtica, que el Profeta (s.a.w.s.) aceptó el pacto de al-Hasan (a.s.), de al-Husayn (a.s.), de Abd Allah ibn Abbas (r.a.a.) y de Abd Allah ibn Jafar (r.aa) cuando tenían la edad de siete años. Los Compañeros del Profeta (s.a.w.s.) dieron su juramento a los califas del Profeta (s.a.w.s.) después de su muerte. Está narrado en las biografías de los compañeros que estos dieron su promesa a Abu Bakr as-Siddiq (r.a.a.), a Umar ibn al-Khattab (r.a.a.), a Uthman ibn Affan (r.a.a.), a Ali (a.s.), a Muawiya (r.a.a.), y a todos los califas que vinieron después, tal como se la habían dado al Profeta (s.a.w.s.). El Profeta (s.a.w.s.) dijo, según una Tradición relatada por Abu Dawud y Ahmad, "El que imite a un grupo de gente, será uno de ellos." De este modo los herederos de los maestros de las órdenes Sufis, y especialmente los de la Orden Sufi Naqshbandi, heredaron la iniciación a través de los siglos. Como era una obligación en el tiempo del Profeta (s.a.w.s.), y en el tiempo de los Compañeros, y en el tiempo de los Sucesores y de los Sucesores de los Sucesores, y en tiempos de los Umayyads, de los Abbasidas, de los Selyúcidas, y de los Otomanos, ahora también es una obligación el dar nuestra promesa o pacto a un guía perfecto que nos guíe al camino de Dios, Todopoderoso y Exaltado sea. ¿Y que mejores guías que los maestros Sufis, herederos del Profeta (s.a.w.s.), y herederos de la Divina Presencia?

El sabio, Abul Hasan Ali Nadwi, dijo,

" Abdul Qadir Gilani, el Archi-intercesor de las ordenes Sufis, Sheik Muhyiddin ibn Arabi, y todos los Maestros de la Cadena de Oro Naqshbandi, abrieron la puerta de la iniciación lo más posible, para todo aquel que tenga la buena intención de encontrar algo de verdadero valor espiritual, y para todo aquel que quiera renovar su pacto con Dios, Todopoderoso y Exaltado. Estos Maestros Sufis de la Cadena de Oro Naqshbandi y de las demás ordenes Sufis, elevaron a sus seguidores a la estación de la sinceridad, para que sintieran la responsabilidad de su iniciación, y renovaran su fe."

Vemos entonces que la realización del pacto con el sheik, es un factor importante en toda orden sufí para santificarse uno mismo Y para elevarse a la Divina Presencia. Estos guías son los que el cada siglo pueden conectar nuestros corazones con el corazón del Profeta (s.a.w.s.), quien a su vez conectar  nuestro corazón con la Divina Presencie. Estos guías son el faro de la luz del Profeta (s.a.w.s.) y. la Luz de la Divina Presencia. Son los verdaderos ejemplos pare que todo el mundo los siga.

 

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