Conciencia de la Respiración:
Sé consciente de cada instante.
No dejes que tu atención se asombre por la duración de un solo suspiro. Tente
presente a ti mismo y en todas las situaciones.
Respiración
consciente (hosh dar dam) significa "mente" (hosh) y
"respiración" (dam).
De acuerdo a:
Abdul Khaliq al-Ghujdawani
dijo:
El seguidor sabio debe estar atento
a su respiración, que entra y sale, con lo cual mantiene siempre su corazón
en la Presencia Divina. Cada respiración que es inhalada y exhalada con
Presencia esta viva y conectada con la Presencia Divina. Cada respiración
inhalada y exhalada con desatención esta muerta, desconectada con la
Presencia Divina.
Ubaydullah Al-Ahrar
dijo:
La misión más importante para el
seguidor en esta Orden es ser consciente de su respiración, y aquel que no
pueda salvaguardarla, se le dirá, que "se perdió a sí mismo".
Sheik
Naqshband
dijo:
Esta Orden esta construida sobre la
respiración. Por eso es un deber para todos estar conscientes de la
respiración en el momento de la inhalación y de la exhalación y aun más,
ser conscientes en el intervalo entre la inhalación y la exhalación.
Sheik Abul
Janab Najmuddin al-Kubra
dijo en
su libro, Fawatih al-jamal:
El dhikr esta fluyendo en el cuerpo
de toda criatura viviente a través de la necesidad de la respiración -
incluso involuntariamente - como un signo de obediencia, que es parte de su
creación. A través de su respiración, el sonido de "Huwa" del
Nombre Divino de Dios se realiza en cada exhalación e inhalación, y es un
signo de la Esencia No Visible que sirve para enfatizar la Unicidad de Dios.
Por lo tanto, es necesario estar presente con esa respiración para comprender
la Esencia del Creador. El nombre 'Allah', que abarca los Noventa y Nueve
Nombres y Atributos, consiste de cuatro letras alif, lam, lam y la ha (Allah).
La gente de Sufismo dice que la Esencia Absoluta No Visible de Dios, Exaltado
y Todopoderoso, es expresada por la ultima letra vocalizada con el alif,
"Huwa". La primer lam es para la identificación. La segunda lam es
para darle énfasis. Salvaguardar la respiración de la distracción los
llevará a la completa Presencia. La completa Presencia los llevará a la
visión total. La visión total los llevará a la completa manifestación de
los Noventa y Nueve Nombres y Atributos de Dios. Dios los guía hacia la
manifestación de Sus Noventa y Nueve Nombres y Atributos y todos Sus otros
Atributos, porque se dice, "Los Atributos de Allah son tan numerosos como
las respiraciones de los seres humanos". Todos deben saber que resguardar
la respiración de la desatención es difícil para los seguidores. Por lo
tanto, ellos deben salvaguardarla pidiendo perdón, porque el pedir perdón la
purificará y la santificará y preparará al seguidor para la real
manifestación de Dios en todos lados.
Mantén tu atención delante de ti a cada paso que das. Conciencia de las
acciones. Significa que el seguidor mientras camina debe mantener sus ojos en
sus pies. Donde el este por poner sus pies, sus ojos deben estar allí. El no
debe mirar aquí o allá, derecha o izquierda o frente a él, porque visiones
innecesarias pondrán velos a su corazón. La mayoría de los velos del corazón
son creados por las imágenes que son transmitidas desde sus ojos hacia su mente
durante su vida diaria. Estas pueden perturbar su corazón con turbulencia a
causa de los diferentes tipos de deseos que han sido marcados en su mente. Estas
imágenes son como velos en el corazón. Ellas bloquean la Luz de la Presencia
Divina. Es por lo que los santos sufíes no le permiten a sus seguidores, que ya
han purificado sus corazones a través de constante dikhr, mirar otra cosa que a
sus pies. Sus corazones son como espejos, reflejando y recibiendo cada imagen fácilmente. Esto puede distraerlos y llevar impurezas a sus corazones.
Entonces al seguidor se le ordena
bajar su mirada para no ser asaltado por las flechas de los demonios. Bajar la
mirada también es un signo de humildad. La gente orgullosa y arrogante nunca
miran sus pies. También es una indicación de que uno esta siguiendo las
pisadas del Profeta (la paz sea con él), quien nunca miraba a la derecha o
izquierda cuando caminaba, sino que solía siempre mirar sus pies, moviéndose rápidamente
hacia su destino. También es un signo de un estado elevado, cuando
el seguidor no mira a ningún lado salvo hacia su Señor. Como aquel que trata
de llegar a su destino rápidamente, el buscador de la Presencia Divina de Dios,
no mira ni a la derecha ni a la izquierda, no mira a los deseos de este mundo,
sino que solo busca la Presencia Divina.
Imam ar-Rabbani al-Faruqi
dijo:
La mirada precede al paso y el paso
sigue la mirada. La ascensión a un estado superior es primera con la visión,
seguida por el paso. Cuando el paso llega al nivel de la elevación de la
mirada, entonces la mirada será alzada a otro estado, al cual el paso la
seguirá alternadamente. Luego la mirada será alzada incluso más alto y el
paso la seguirá en su momento. Y así, hasta que la mirada llega a un estado
de perfección en la que tire al paso. Nosotros decimos, 'Cuando el paso sigue
la mirada, el discípulo ha alcanzado el estado de aptitud para aproximarse a
las pisadas del Profeta, la paz sea con él. De modo que las pisadas del
Profeta (la paz sea con él) son consideradas el origen de todos los pasos.'
Sheik Naqshband
dijo:
"Si miramos los defectos de nuestros amigos, nos quedaremos sin
amigos, porque nadie es perfecto."
Recuerda que estas viajando desde el mundo de la creación hacia el mundo
del Creador. Se relata que el Profeta (la paz sea con él) dijo, "Yo voy
hacia mi Señor, desde un estado a un estado mejor, y desde una estación a una
superior." Se dice que el seguidor debe viajar desde el deseo por lo
prohibido, hacia el deseo por la Presencia Divina.
La Orden Sufí Naqshbandi divide ese
viaje en dos categorías. La primera es el viaje externo y la segunda es el
viaje interior. El externo es el viaje desde una tierra a otra, buscando por un
guía perfecto que los lleve y dirija hacia su destino. Esto le permite moverse
hacia la segunda categoría, el viaje interno. Los seguidores, una vez que han
encontrado un guía perfecto, les esta prohibido ir hacia otro viaje externo. En
el viaje exterior hay muchas dificultades que los principiantes no pueden
soportar sin caer en acciones prohibidas, porque ellos son débiles en sus
devociones.
La segunda categoría, el viaje
interno, requiere que el seguidor deje sus modales vulgares, y los cambie por
modales dignos de alabanza, y que saque de su corazón todos los deseos
mundanos. El será elevado desde un estado de impureza hacia un estado de
pureza. En ese momento ya no estará en necesidad de más viaje interno. Habrá
limpiado su corazón, haciéndolo puro como agua, transparente como cristal,
pulido como un espejo, mostrando las realidades de todos los temas esenciales
para su vida diaria, sin ninguna necesidad de acción externa de su parte. En su
corazón aparecerá todo lo que es necesario para su vida y para aquellos
alrededor de él.
En todas las actividades exteriores
mantente interiormente libre. Aprende
a no identificarte a ti mismo con cualquier cosa. La habilidad de remover la
conciencia de lo exterior, y luego volver a conectarla.
La reclusión (khalwat), significa
estar exteriormente con gente mientras uno se mantiene interiormente con Dios.
También existen dos tipos de reclusión. La primera es la reclusión externa, y
la segunda es la reclusión interna.
La reclusión externa requiere que el
seguidor se retire a un lugar privado sin gente. Quedándose solo, se concentra y
medita en el dikhr Allah, el recuerdo de Dios, para llegar a un estado en el que
el dominio espiritual se hace manifiesto. Cuando encadena sus sentidos externos,
sus sentidos internos estarán libres de alcanzar el dominio espiritual. Esto lo
llevará a la segunda categoría: reclusión interna.
La reclusión interior significa
reclusión entre la gente. El corazón del seguidor debe estar presente con su
Señor y ausente de las creaciones mientras se mantiene físicamente presente
entre ellos. Se dice,
El seguidor estará tan profundamente
envuelto en el dikhr silencioso en su corazón que, aunque entre en una multitud
de personas, no escuchará sus voces. El estado de dikhr lo subyugará. La
manifestación de la Presencia Divina lo envolverá haciéndolo inconsciente de
todo salvo de su reclusión, como se mencionó en el Santo Corán, 'Gente a
quienes ni los negocios ni los beneficios los distraen de la reunión con Dios'
[24:37]. Esta es el camino de la Orden Naqshbandi.
La principal reclusión
de los Sheiks
de la Orden Naqshbandi es la reclusión interna. Ellos están con su Señor y simultáneamente
están con la gente. Como el Profeta (la paz sea con él) dijo,
"Yo tengo dos lados:
uno mira hacia mi Creador, y uno mira hacia la
creación." Sheik
Naqshband
enfatizó lo bueno de las reuniones cuando dijo, "Nuestro Camino es la
compañía, y todo lo bueno está en la reunión."
Se dice que el creyente que puede
mezclarse con la gente y cargar con sus dificultades es mejor que el creyente
que se mantiene lejos de la gente. Sobre ese punto delicado Imán Rabbani dice,
Debe saberse que al comienzo el
seguidor usará la reclusión externa para aislarse a sí mismo de la gente,
alabando y concentrándose en Dios, Todopoderoso y Exaltado, hasta que alcanza
un nivel superior. En ese
momento será aconsejado por su
Sheik, en las
palabras de Sayyid al-Kharraz , 'La
Perfección no se encuentra en la exhibición de poderes milagrosos, sino que la
perfección es sentarse entre la gente, comprar y vender, casarse y tener hijos;
y sin embargo nunca dejar la presencia de Dios ni siquiera por un momento.'
Recuerda a tu Amigo (Dios). Que la plegaria de tu boca sea la plegaria de
tu corazón. El termino de Abdul Khaliq
fue yad kard. Yad (recuerdo) es dhikr y kard es hacer el dhikr. La acción del
dhikr es la esencia o el corazón del recuerdo. El seguidor debe recitar el
dhikr a través de la negación y afirmación con su lengua hasta que alcance el
estado de contemplación en su corazón. Ese estado será logrado recitando
todos los días la negación (la ilaha) y la afirmación (ill-Allah) con la
lengua, entre 5000 y 10000 veces, removiendo del corazón los elementos que lo
llenan de herrumbre y lo manchan. Este dhikr lustra el corazón y lleva al
seguidor al estado de manifestación. Debe mantener ese dhikr diario, tanto con
el corazón o con la lengua, repitiendo Allah, el Nombre de la Esencia de Dios
que abarca todos los otros nombres y Atributos, o a través de la negación y
afirmación diciendo la ilaha ill-Allah. Este dhikr diario llevará al seguidor
a la presencia perfecta del Uno que es glorificado.
El dhikr a través de la negación y
afirmación, de acuerdo a la manera de los maestros Sufíes Naqshbandi, requiere
que el seguidor cierre sus ojos, cierre su boca, apriete sus dientes, presiones
su lengua hacia el paladar, y mantenga su respiración. Deberá recitar el dhikr
con el corazón, con la negación y afirmación, comenzando con la palabra la
("no"). Alza esta "la" desde debajo de su ombligo hasta su
cerebro. Cuando la palabra "la" llega al cerebro dice la palabra ilaha
("dios"), se mueve desde el cerebro hacia el hombro izquierdo, y
golpea el corazón con ill-Allah ("excepto Dios"). Cuando esa palabra
golpea el corazón, su energía y calor se desparraman a todas las partes del
cuerpo.
El seguidor que ha negado todo lo que
existe en este mundo con las palabras la ilaha, afirma con las palabras
ill-Allah que todo lo que existe ha sido aniquilado en la Presencia Divina. El
seguidor repite esto con cada respiración, inhalando y exhalando, siempre
haciéndolo ir al corazón, de acuerdo al numero de veces prescrito por su Sheik. El seguidor eventualmente alcanzará el estado donde en una respiración
podrá repetir la ilaha illa-Allah veintitrés veces. Un Sheik perfecto puede
repetir la ilaha ill-Allah un numero infinito de veces en cada respiración. El
significado de esta práctica es que el único objetivo es Allah y que no hay
otro objetivo para nosotros. La comprensión de la Presencia Divina como Única
Existencia, despierta en el corazón del discípulo el amor al Profeta (la paz
sea con él) y al mismo tiempo dice, Muhammadun
Rasul Allah
("Muhammad es el Profeta de Dios"), que es el corazón de la Presencia
Divina.
Este es un estado en el que el seguidor, que recita dhikr a través de la
negación y la afirmación, llega a comprender la frase del Santo Profeta,
"Oh mi Dios, Tu eres mi Objetivo y Tu Placer es mi propósito." La
recitación de esta frase aumentara en el discípulo la conciencia de la
Unicidad de Dios, hasta que alcance el estado en el que la existencia de toda la
creación se desvanece de sus ojos. Todo lo que ve, donde quiera que mire, es el
Uno Absoluto. Los discípulos Naqshbandi recitan este tipo de dhikr para extraer
de sus corazones el secreto de la Unidad, y para abrirse a sí mismos a la
Realidad de la Única Presencia Divina. El principiante no puede dejar este
dhikr si todavía no ha aparecido este poder en su corazón. Debe seguir
recitándolo imitando al Sheik, porque el Profeta (la paz sea con él) ha
dicho, "Quienquiera que imite un grupo de personas, pertenecerá a
ellos." Y quienquiera que imite a su maestro, algún día encontrará este
secreto abierto a su corazón.
El significado de la palabra regreso (baz
gasht) es el retorno a Dios, Exaltado y Todopoderoso, mostrando completa
sumisión a Su Voluntad, y completa humildad entregándole toda alabanza. Esta
es la razón que el santo Profeta mencionó en su invocación,
""Nosotros no Te recordamos como Tu mereces ser recordado, Oh
Dios." El seguidor no puede llegar a la Presencia de Dios en su dhikr, y no
puede manifestar los secretos y atributos de Dios en su dhikr, si es que no
recita el dhikr con el Apoyo de Dios y estando bajo el Recuerdo de Dios. Como
Bayazid dijo, "Cuando llegue a El vi que Su recuerdo de mí precedía mi
recuerdo de El." El seguidor no puede recitar dhikr por sí mismo. Debe
reconocer que es Dios el que esta haciendo dhikr a través de él.
Significa que el seguidor debe vigilar su corazón y cuidarlo impidiendo
que malos pensamientos entren en él, porque impedirán la unión con lo Divino.
Es reconocido en la Orden Naqshbandi, que si un seguidor salvaguarda su corazón
de malas inclinaciones por quince minutos es un gran logro. Por esto será
considerado un real sufí. Sufismo es el poder para proteger al corazón de
malos pensamientos y de bajas inclinaciones. Quienquiera que logre estos dos
objetivos conocerá su corazón, y quien conozca su corazón conocerá a su
Señor. El Santo Profeta (la paz sea con él) ha dicho, " Quien se conoce a
si mismo conoce a su Señor." Un Sheik Sufí dijo, "Porque protegí a
mi corazón por diez noches, mi corazón me ha protegido por veinte años."
Abul Bakr
al-Qittani
dijo,
"Yo fui el guardián de la
puerta de mi corazón por cuarenta años, y nunca la abrí para nadie excepto
a Dios, Todopoderoso y Exaltado, hasta que mi corazón no conocía a nadie
salvo a Dios Todopoderoso y Exaltado."
Abul Hasan
al-Kharqani
dijo, "Durante cuarenta años Dios ha estado mirando a mi corazón y no ha
visto a nadie excepto a El Mismo. Y no hay lugar en mi corazón para otro que no
sea Dios."
Se refiere a cuando el que recita el dhikr protege a su corazón con la
negación y afirmación en cada respiración sin abandonar la Presencia de Dios,
Todopoderoso y Exaltado. Requiere que el seguidor mantenga su corazón
continuamente en la Presencia divina de Dios. Esto le permite comprender y
manifestar la Luz de la Única Esencia de Dios. Entonces apartara tres de cuatro
diferentes formas de pensamiento: pensamientos egoístas, malos pensamientos y
pensamientos angélicos, manteniendo y afirmando solamente la cuarta forma de
pensamiento, pensamientos veraces. Esto llevara al seguidor al más alto estado
de perfección descartando todas sus imaginaciones y abrazando solo la realidad
que es la Unicidad de Dios, Todopoderoso y Exaltado.
Vigilar la propia tendencia al olvido. El seguidor debe saber cuanto
tiempo ha empleado en moverse hacia la madurez espiritual y debe darse cuenta a
que lugar ha llegado en su viaje hacia la Presencia Divina. El seguidor debe
progresar con todas sus fuerzas. Debe utilizar todo su tiempo para alcanzar su
único objetivo, arribar a la estación del Amor Divino y la Presencia Divina.
Debe ser consciente que de todos sus esfuerzos y de todas sus acciones, Dios es
testigo del más pequeño detalle. El buscador debe llevar la cuenta de sus
acciones y sus intenciones todos los días y todas las noches, y analizar sus
acciones cada hora, cada segundo, y cada momento. Si ellas son buenas, agradece
a Dios por eso. Si son malas, debe arrepentirse y pedir perdón a Dios.
Sheik Naqshband
lo explico diciendo:
"Deben ser conscientes de
ustedes mismos. Si estaban siguiendo la Ley Divina entonces deben agradecer a
Dios, sino deben pedir perdón."
"Lo que es importante para un seguidor en ese estado es mantener seguro
hasta el menor periodo de tiempo. Tiene que permanecer en guardia de sí
mismo, y juzgar si estaba en la presencia de Dios o si estaba en la presencia
de su ego, en cada momento de su vida. Deben evaluar como utilizan cada
momento: con Presencia o en Negligencia."
El seguidor que esta
recitando el dikhr debe ser consciente del numero exacto de repeticiones que
comprenden el dikhr silencioso del corazón. Mantener la cuenta del dikhr no es
por la cuenta en si misma, sino para proteger al corazón de malos pensamientos,
y que se concentre mas en el esfuerzo por alcanzar lo antes posible la
repetición prescrita por el Sheik. El pilar del dikhr a través del numero de
repeticiones, es llevar al corazón a la Presencia del Uno quien es mencionado
en ese dikhr y seguir contando, uno por uno, y darse cuenta que todos estamos en
necesidad de ese Uno cuyos signos aparecen en toda creación.
Sheik
Naqshband
dijo:
"La observación de los
números durante el dikhr es el primer paso en el estado de adquisición del
conocimiento celestial."
Esto significa que contar lleva a
reconocer que solo Uno es necesario para la vida. Todas las ecuaciones
matemáticas necesitan el numero Uno. Toda la creación esta en necesidad del
Uno.
Conciencia del Corazón:
Significa dirigir el corazón del seguidor hacia la Presencia Divina,
donde solo vera a su Amado. Significa experimentar Su manifestación en todos
los estados. Ubaydullah al-Ahrar dijo: "El estado de conciencia del
corazón es el estado de estar presente en la Presencia Divina de tal manera que
no se puede ningún otro salvo a El." En tal estado uno concentra el lugar
del dikhr dentro del corazón porque este es el centro de poder. Todos los
pensamientos e inspiraciones, buenos y malos, se sienten y aparecen uno tras
otro, alternándose, moviéndose entre luz y oscuridad, en constante
revolución, dentro del corazón. Se requiere el dikhr para controlar y reducir
la turbulencia del corazón.
|