Sus mensajes. (Sohbet)

Khwajah Sheik Baha'uddin Naqshband pilar de nuestra orden solía decir:
"Tariqatuna s-subha wa l-khairu fil jamiyyiah" .

"Nuestro camino esta basado en la reunión - de los discípulos con el Sheij- y todo bien viene de ella".
  

Allah (Dios) provee nuestro sustento

En la bandera Islámica no figura ninguna espada

España: El Islam desde dentro.Dejando el tiempo y el espacio.
¡Despertad, El mundo esta en llamas!.El Alma: La electricidad del cuerpo.
A veces puedo tener manga ancha, pero otras...El sagrado Corán no es producto de la mente.
Bienvenidos a los caminos del cielo.Viejos y jóvenes deben relacionarse.
El camino hacia la perfección.La verdad tiene el poder de llegarte al corazón.
La dulzura de la vida, puesta del revés.

Todas las gentes de los libros sagrados sabían

  que el último Profeta vendría de Arabia.

  
  
  

 

   Sohbet

Octubre del 2003:   1   2   3   4   5   6
  
  

  

   

  Allah (Dios) provee nuestro sustento.

 

NADIE puede comerse el sustento de otro.  Nadie puede morir sin terminar sus provisiones.  Vuestros hijos llegan con su propio sustento, no llegan y empiezan a gastar del vuestro.  Esto es un gran malentendido.  Dios Todopoderoso les dice a sus servidores que no se preocupen de su sustento.  Nos dice que Él nos provee cada día nuestro sustento.  “No os pido que recéis hoy las oraciones de mañana, sin embargo queréis hoy el sustento de mañana.  O incluso el de una semana, el de un mes, el de un año, o el toda la vida.”  

 

¿Porqué no preguntáis a los gatos y los perros cómo sobreviven?  ¿Tienen acaso un oficio, una huerta, o unos campos?  ¿Cazan? ¿Realizan algún trabajo? ¿Tienen algún comercio o negocio? ¡Nada, no tienen nada!  ¿No estáis sorprendidos de que sobrevivan?  Así pues, ¿porqué me preguntáis a mí?.

 

Si alguien empieza a dudar que le llegue su sustento, significa que duda de la capacidad de Allah de mantener a todo el mundo.  Hay cien personas aquí.  Todas ellas han sido enviadas por Él.  Él les ha proporcionado su sustento.  Todos tienen su parte.  Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, solía decir que donde comen dos, pueden comer cuatro,  y donde comen cuatro, hasta ocho pueden comer.  Si preparas comida para diez, podrás tener suficiente para dar de comer a veinte personas.  Allah da más barakat [1] cuanta más gente se presente a comer.  Un anfitrión nunca debe avergonzarse pensando que no podrá dar suficiente a todos sus invitados.  Ciertamente no puede, pero Allah sí puede.

  


 1. Lit.- Bendiciones.


 

 

  España: El Islam desde dentro.

 

Hace mil años el Islam llegó a España de fuera y después fue expulsado. Hoy, el Islam regresa de nuevo a España. En esta ocasión, de la mano de los propios españoles.

Pueden los españoles decir a los musulmanes venidos de fuera que se marchen, porque son los dueños del territorio, pero nadie puede deciros a vosotros que os marchéis. Antaño fueron árabes los que vinieron y los cristianos españoles les echaron. Pero el Señor observa y se toma la revancha.

Vuestros antepasados echaron a los musulmanes, pero sus descendientes se están convirtiendo al Islam.  Nadie puede echaros.  Es imposible.  ¡Al-Hamdulillah!. 

   

 

  

 

 

A Veces Puedo Tener Manga Ancha, Pero Otras...

 

Tenemos mucha tolerancia, pero no cuando se trata de la situación de la familia.  Una mujer debe respetar a su marido, y un marido debe amar a su esposa.  Aquellos que estén casados deben trabajar para mantener a su familia.  No es honroso para un hombre dejar que su esposa trabaje fuera para ayudar a mantener la familia.  ¡No!  Oí que una mujer lloraba porque su marido se desentendía de la familia.  Dijo que tenía que ir a la iglesia a buscar ayuda. ¿Acaso es esa una postura digna de él?  La mujer y los hijos son suyos, ¿a qué viene dejarles que se busquen la vida a la puerta de una iglesia?

Debéis cuidar de todo aquel que se queje.  Advertid a los maridos de que se ocupen de su familia o, de lo contrario, tenemos modo de darles un tirón de orejas.  Pronunciad su nombre tres veces, y después el mío.  Yo estaré al tanto.  Algunas veces puedo tener mucha manga ancha, pero en otras ocasiones mi poder es terrible y peligroso.  Si entráis en contacto con él, estaréis acabados.  Después de la Lailatu-l-Barat [1] estará en plena acción.  

 

Esto es un aviso, primero a quienes me pertenecen, y después a quienes perjudiquen a nuestra gente.  Llamadme y Pronunciad su nombre, y yo enviaré a alguien que se ocupará de ellos.  El tiempo se acerca en que el Mahdi aparezca.  Su poder se extenderá de Este a Oeste para limpiar el mundo de gente perversa.  Esto es un aviso para todos, especialmente para nuestra propia gente.  Que Allah nos apoye en nuestra lucha contra Satán.  Debemos luchar contra él.  Todo esto es por culpa suya.  No queremos apoyarle, porque quien le apoye perecerá irremisiblemente.  Estamos intentando salvar a la gente de caer en manos de Satán. 

Allah es el Único Sultán.  Él es quien está dando poder a todos los Santos para que procedan a limpiar todo lo que Satán ha construido, destruir su reino, y enterrarle.  

 

La vida nocturna es la ruina de toda familia.  Nosotros los musulmanes debemos servir de ejemplo para las demás religiones.  De tal manera, otra gente podrá acercarse al Islam con amor.  Cuando la gente de otras religiones vea el amor, respeto, apoyo, y protección que reinan en la familia islámica, y como educamos perfectamente a nuestros hijos, vendrán al Islam sin necesidad de que les llamemos.

Hay muchos musulmanes que se oponen a la tariqat.  Por esto es todavía más importante que demos buen ejemplo, y demos buen trato a nuestras esposas e hijos. 

Si la gente desea continuar con sus malas costumbres, se les puede relevar de la tariqat, no deseo tener nada que ver con ellos.  No admito que la gente se comporte como en tiempos de la Jahiliyyah, y espero que mi gente trate a sus esposas e hijos de la mejor manera.  Eso es lo que le gusta al Grandsheikh, lo que le gusta a Muhammad, la paz sea con él, y lo que a Allah le gusta.  Quien quiera estar con nosotros aquí y en el más allá debe mantener a su familia en buena posición.  Si no hacen caso sus vidas se tornarán peores, y cuando lleguen los acontecimientos les será imposible acercarse al Mahdi, la paz sea con él, o a Jesús, la paz sea con él.

  


 1. La noche del poder. Noche 15 del mes de Shaban


  

  

    

  Bienvenidos a los caminos del cielo.

  

El Señor de los Cielos nos pide que nos sacrifiquemos.  Es muy importante que intentemos sacrificarnos paso a paso.  No os estoy pidiendo que os matéis, de lo contrario ya os habría cortado vuestras cabezas.  Si empezáis por abandonar vuestros deseos físicos, habréis empezado a sacrificaros.  Si atendéis más a vuestros deseos espirituales que a los físicos, estaréis siguiendo el camino del Cielo.  Quien quiera hacer esto, bienvenido sea.  No os costará nada.  Mi Señor me pagará.

  

  

 

El camino hacia la perfección.

    

Vivimos para Allah, y esperamos morir por Él.  Una buena vida es la que se vive por Allah, y se muere por Allah.  Cuando estéis aquí, que sea por Allah, y cuando os marchéis, que sea por Allah.  Así es como los musulmanes deben ser.

Todo lo que los musulmanes hagan debe ser por complacer a Allah.  No deben preguntarse si complacerán a la gente o no.  Preguntaos tan sólo si complacerá a Allah.  Cuando deis algo en caridad, o brindéis hospitalidad a alguien, no esperéis nada a cambio.  Incluso si os corresponden de mala manera, no os ofendáis.  Actuasteis por Allah, no por una persona.  Estáis cuidando de los siervos de Allah.  Es sólo a Allah a quien deseáis complacer.

Si dais caridad a alguien que os corresponde mal, no os aflijáis.  Hay un dicho: “Da caridad, y arrójala al mar”.  Tomar, por ejemplo, un trozo de pan duro y tirarlo al mar.  Los peces vendrán y comerán de él sin saber nada de vosotros.  Ellos no saben quién les ofreció esa caridad, pero el Creador sí lo sabe.  Hacedlo todo por Allah.  Nunca esperéis gratitud de los demás.  Como los peces.  No os arrepentiréis.  Es una gran cualidad, que no está al alcance de todo el mundo.  Quienes están siendo preparados en una tariqat son como árboles salvajes, o como criaturas salvajes de la selva.  

 

La perfección no se consigue fácilmente en el hombre.  Tras cuarenta días de embarazo, el embrión tomará forma humana, aunque muy pequeña.  Allah nos da la mejor forma en cuarenta días, pero la auténtica perfección llegará a través del significado que representéis.  Esto no es fácil, puede llevar cuarenta años o más.  No es algo que pueda aprenderse en la universidad.  Ninguna academia o universidad podrá daros esa perfección.  Lo que os enseñen no podrá daros perfección alguna.  Podrá daros capacidad de controlar todo aquello que os rodea, pero nada que os permita controlaros a vosotros mismos.  Si no podéis controlaros a vosotros mismos no sois perfectos.

Es por esto que necesitamos otro tipo de preparación: asociarse con los profetas, que son los primeros en enseñar a la gente la vía de la perfección para que puedan controlarse a sí mismos.  De lo contrario, la gente continuará del mismo modo que nació: salvaje.  Vivirán de un modo salvaje y así morirán. 

La gente salvaje es incapaz de controlar su ego.  Sus egos traen todo tipo de violencia a este mundo: guerras, problemas, crisis....  Todo esto es el resultado de la violencia de la gente.  Continúa, aumenta, y la gente perfecta es cada vez más escasa.  Hay miles de personas en las universidades, pero la mayoría de ellas son salvajes.

 

 

  

  

 

 

  Dejando el tiempo y el espacio.

    

Su divina justicia le da a su Divina Autoridad el derecho de manejar este mundo.  Allah Todopoderoso pone a algunos muy alto  y a otros muy bajo, pero siempre cambian las posiciones.  ¡Vemos aquí tantas construcciones de los árabes!  Ha habido tantas gentes que han llegado aquí y han ejercido su poder.  Cuando se fueron, otros siervos de Allah llegaron.  Todos somos siervos: los españoles lo son, y también los árabes, los otomanos, los alemanes, los ingleses, y los americanos son siervos.

No está bien que uno pierda su fe pero, por alguna razón, esto es lo que les ha ocurrido a los musulmanes.  Para todo acontecimiento hay alguna razón, que es acertada, aunque no se sea consciente de ello.  Todo Estado, como toda persona, empieza siendo joven, luego crece, alcanza la madurez, luego envejece y, finalmente, muere.  Después, vendrá otro.  Unos se van y otros llegan.  Todo cambia.  Esto es una ley Divina en la tierra.  Nada ni nadie es eterno.

 

En nuestra vida eterna, las reglas cambiarán.  Aquí estamos por un cierto tiempo, y todo ha de cambiar para que todos cumplan su papel.  Todo el mundo tiene su importancia, todos son únicos.  También es importante que nos reunamos.  Tienen suerte quienes comprenden esto y no dependen de nada de este mundo.  Cada día, hay más de un cambio en ti y en lo que te rodea.  Hoy estamos en una situación, pero ayer fue otra.  Lo que tienes hoy, no lo encontrarás mañana.

Un siervo amado de Allah es el que acepta todos los cambios en su vida y la de los demás.  Es una alta posición para un creyente el estar satisfecho con cualquier cambio, sin objeción alguna.  Rezar es sencillo.  Mucha gente reza.  Pero estar satisfecho con la Voluntad de Allah Todopoderoso es algo que no está al alcance de todo el mundo.  Todo el mundo sabe esto, pero no lo pone en práctica.  Cuando lo necesitan, no pueden hacerlo.

 

Allah está contento con vosotros cuando vosotros lo estáis con Él.  Si todo fuera como el siervo desea, el siervo estaría feliz.  Pero si algo ocurre para lo que no está preparado, no estará contento con su Señor.  Se obligará a sí mismo a rezar, y a Allah no le gusta esto.  Quiere que le adoremos con amor y respeto.

No espero que hagáis esto desde un principio, pero podéis ir practicando paso a paso.  Necesitáis resistencia para alcanzar cada meta difícil que os propongáis.  Conocemos nuestro objetivo y debemos intentar alcanzarlo paso a paso.  Incluso cuando vamos en avión se nos informa de cómo vamos ganando altitud.  No salimos de la pista de despegue directamente hacia el nivel de vuelo más alto.  Es difícil ser paciente, pero debemos serlo, especialmente en nuestros días.

La paciencia es el medio principal para una apertura a los Cielos, para ser sacado del espacio y el tiempo.  Antes de dejar el espacio y el tiempo debéis llevar una pesada carga.  Como un cohete, que antes de alcanzar su órbita necesita mucha potencia.  Cuando ha alcanzado su órbita, no necesita nada.  Allí no hay gravedad.  Cuando hayamos controlado nuestros impulsos físicos, podremos usar nuestra potencia para sacarnos del campo de gravedad de nuestro ego y alcanzar nuestra órbita en el Cielo.

  

  

 

 

  El Alma: La electricidad del cuerpo.

   

Hay un Sultan.  No puede haber dos.  Hay un Señor.  No puede haber dos.  Hay un solo Creador, pero no hay un segundo creador.  Sólo hay un Rey sentado en el trono.  Si hubiera dos, se estarían peleando.

Esta es una humilde asamblea.  Pero es preciada, es valiosa.  No hay otra igual en España en este momento.  Hay muchas reuniones, pero no en honor del Señor del Cielo.  Son, en su mayoría, en honor de Satán.

Nosotros decimos “Audu billahi min ash-Shaytáni-r-rayím, bismillahi-r-Rahmani-r-Rahím[1]porque huimos de los demonios y el mal. "Bismillahi-r-Rahmani-r-Rahím", pedimos al Creador que nos ayude contra los demonios y el mal. "As-Salaamu aleikum"[2].  Pido para vosotros todas las bendiciones, y que éstas continúen para siempre.

 

Esta es una vida corta, pero es la antesala de la vida eterna.  Nadie puede alcanzar la vida eterna sin pasar antes por esta.  Debe ser creado, venir a este mundo, y dejar más tarde esta vida e ir a la vida eterna.  Debemos abandonar este cuerpo, ya que nada de este mundo nos pertenece, incluso nuestros cuerpos no son nuestros.  Un día los dejaremos y nos iremos.  Por eso, cuando alguien muere se le lleva a la iglesia, la mezquita, o la sinagoga, y se le hace un funeral.

“¿De quién es ese cuerpo?", preguntará la gente.

“Es el cuerpo de Eduardo”, o el de Hassan, o el de Mordejai...  Preguntamos de quién es el cuerpo pero, ¿dónde está el dueño?  ¿Dónde está Eduardo? ¿Dónde está Hassan? ¿Dónde está Mordejai?  No están allí.

Nadie puede decir que su cuerpo le pertenece.  Si alguien dice: “Este es mi cuerpo”, entonces debería ser capaz de conservarlo por siempre.  Pero no les pertenece.  Lo tienen por un tiempo determinado y después han de dejarlo.

 

Las mujeres pueden quedarse embarazadas.  En tres veces cuarenta días se gestará una forma humana.  Pero es tan sólo un pedazo de carne, sin movimiento alguno o signo de vida.  Entonces, de repente, su corazón empieza a latir y el cuerpo empieza a moverse.  Es entonces un nuevo invitado a este mundo.  No viene del mundo material, sino de algún otro lugar.  No podemos ver ese lugar, pero es conocido como el mundo espiritual.

Hay dos mundos: el material y el espiritual.  Finalmente, el alma, que pertenece al mundo espiritual, se introduce en el cuerpo, y el bebé se desarrollará con rapidez.  Se preparará para venir a este mundo, estar aquí, crecer, saber, aprender, hacer, sentir, y entender.  Después deberá dejar todo este mundo material, incluso su cuerpo en el que ha pasado tantos años, y regresar.

Nadie ve cómo llega el alma.  Nadie ve cómo nuestras almas se marchan, porque no pertenecen a este mundo.  ¿Podéis ver la electricidad?  ¿Podéis cortarla?  Es otra cosa.  Es del Divino Cielo.  El alma es la electricidad de nuestros cuerpos.  El poder de la electricidad mata, el del alma nos mantiene vivos.

 

¿Cuántos siglos o milenios llevamos viviendo sobre la tierra?  ¿En qué año estamos?  ¿Mil millones y uno?  ¿Un billón y uno?  ¿Un trillón y uno? Miles de millones de personas han alcanzado esta vida y la han dejado.

Hay aquí un grupo de gente respetada que ha venido para una reunión seria, una reunión espiritual.  Quizá yo sea el más viejo aquí.  Hace cien años ninguno de nosotros existía y no creo que, de hoy en cien años, ninguno de nosotros exista todavía.  Nuestra existencia depende de Alguien que puede hacer lo que quiera.  Nadie puede rehusar su Voluntad, o su Decreto, o lo que Él disponga.

Nadie os preguntó si deseabais venir a este mundo.  ¿Hay alguien que recuerde si se le preguntó esto?  ¿Rellenasteis un impreso de solicitud para venir a este mundo?  Nadie os preguntó si queríais venir a vivir aquí o permanecer donde estabais.  Puede ocurrir que alguien sea convocado en sueños a estar listo para dejar este mundo.  Algunas personas santas, con el corazón puro, pueden recibir algún mensaje del Cielo sobre sí mismos, o sobre otras personas.  Estos son los profetas.  La mayoría de los presentes son cristianos, y conocen la Última Cena de Jesucristo, la paz sea con él.  ¿Cómo podía él haber sabido... (5,6)

 

Si venís a esta vida y no usáis vuestra mente y voluntad, estaréis al nivel de los animales.  No penséis que vuestra mente está aquí para encontrar algo de comer o beber, o pensar en propósitos sexuales.  Ese es el nivel de los animales.  Si os ponéis a su altura habéis perdido el honor.  No penséis, si yo quiero comer, que estoy usando mi voluntad.  Los animales también comen cuando tienen hambre.  Es parte de nuestros impulsos físicos.

Hojear una revista es una cosa, y otra muy distinta aprender de los libros.  No se necesita mucha voluntad para leer el periódico, pero sí para aprender de los libros.  La gente se lanza tras las cosas fáciles.

Los animales no tienen responsabilidad.  Pero vosotros, que tenéis mente y voluntad, sí tenéis responsabilidad.

Corremos a la búsqueda de nuestro ser espiritual.

   


 1. Lit.- Buscamos protección en Allah se Satán el Maldito, en el nombre de Allah, el Clemente, el    Misericordioso.

 2. Lit.- La Paz sea con vosotros.


 

  

 

  El sagrado Corán no es producto de la mente.

   

Su Guía es para toda nación.  Incluso si nuestro idioma difiere de la lengua árabe, Allah Todopoderoso hace posible, sin embargo, que todos y cada uno de nosotros pueda recitar el Sagrado Corán del mismo modo que los árabes lo hacen.  Esto es un don de Allah Todopoderoso a todas las naciones.  Es una bendición. 

Otro de sus innumerosos favores es que los musulmanes pueden memorizar los versículos del Sagrado Corán.  Es imposible para cualquier otra nación el poder recitar su Libro Sagrado sin tenerlo delante. 

En cualquier ceremonia cristiana o judía siempre han de recitar su libro leyéndolo.  Esto significa que esos libros no han penetrado en sus corazones.  Si algo no está grabado en tu corazón, no te lo podrás aprender de memoria. 

El poder de las otras religiones ha terminado.  No entran en los corazones.  Sin embargo, el Islam está como el primer día, no envejece, siempre joven y poderosamente activo.

 

Es un milagro que un niño de diez años pueda aprenderse el Sagrado Corán de memoria, y recitarlo de principio a fin.  Si no fuera un Libro Sagrado, ¿cómo sería esto posible?  La mayoría de las personas que se saben el Sagrado Corán de memoria no son árabes.  ¡6.666 versículos (aleyas)!  ¡114 azoras (suras)!  La gente común tiene problemas incluso para memorizar los títulos de las azoras.

¿Porqué no han empezado los cristianos a mirarlo, todavía?  Sus obispos, o incluso el Papa, o el Patriarca de Turquía, deberían empezar a leerlo.  Si leyeran tan sólo dos líneas, verían que el Sagrado Corán viene del Cielo, y no son palabras de un hombre, un profeta.

Estuve en Alemania el pasado año, y estábamos sentados, y cuento esta historia para dar alguna certidumbre sobre la autenticidad del Sagrado Corán a los no musulmanes, cuando llegó un anciano poeta y editor se me acercó.  Traía consigo un libro que contenía poemas escritos por él.  Abrió el libro y comenzó a leer uno de sus poemas.  Le dije que cerrara el libro y continuara recitando.  No pudo, a pesar de haberlo escrito él mismo.

 

¿Cómo es posible que la gente no pueda ver el milagro de que Muhammad, la paz sea con él, una persona que no sabía leer ni escribir, pueda recitar seiscientas páginas, 6.666 versículos, de memoria?  Nunca fue a la escuela, nunca aprendió a leer o a escribir y, sin embargo, la gente insiste en que él escribió el Sagrado Corán.  Si lo hubiera escrito él mismo, ¿podría habérselo aprendido entero de memoria?  Cualquier otro libro que se sepa “de memoria” sufriría cambios cada vez que intentes recitarlo de nuevo.  Cambiaría una y otra vez y, tras diez veces, nunca volvería a ser como el original.

¿Cómo es posible que Sayyidina Muhammad, la paz sea con él, pudiera recitarlo exactamente en la misma forma en que se lo transmitió el Arcángel Gabriel?  ¡Oh, cristianos! ¡Oh, judíos! ¡Oh, infieles!: Debéis saber que el Sagrado Corán no es producto de una mente humana.  Fue transmitido por el Señor, a través del Arcángel Gabriel, a su Último Mensajero.

 

  

 

 

  Viejos y jóvenes deben relacionarse.

    

El Profeta David, la paz sea con él, dijo que, de vez en cuando, los viejos deben unirse a los más jóvenes, que juegan, corren, saltan, pelean...  Éstos les transmitirán sus energías, y despertarán su fuerza física.  Si los viejos se limitan a reunirse ellos solos, se harán cada vez más débiles y se morirán.  Es por esto que deben ir a ver jugar a los niños.

Al mismo tiempo, es igualmente útil para los jóvenes el aprender de los mayores, que han pasado por muchas pruebas de las que se pueden sacar conclusiones.  Son buenas lecciones que no pueden aprenderse en otro sitio.  Deben los jóvenes ir a visitar a los mayores de vez en cuando y escuchar lo que tienen que decir.  Si hay interés, el encuentro será fructífero.

 

Si no tenéis interés en lo que estoy diciendo, no hablaré.  Si no se cuida un árbol, no podrá este prosperar.  La gente mayor tiene muchas experiencias que les gusta contar.  Estarán contentos y felices de comunicarlas a los demás.  El Creador ha dado algo a todo el mundo.  En una vida larga se aprende mucho, y se pasa por tantas situaciones por las que los jóvenes nunca pasan.

El Sr. Raymond tiene razón en preguntarme si estoy cansado. 

No lo estoy, por que hay aquí muchos jóvenes.  Hay dos clases de cansancio: uno es el normal, de cuando vuelves del trabajo.  Eso no es nada.  El que me asusta es el cansancio que viene de la enfermedad.  Si alguien está enfermo, siempre estará cansado.  Alguien así no puede recuperarse sentándose o tumbándose.  La comida y la bebida tampoco le darán fuerzas, ni la noche.  Dios sabe...

  

  

 

  

   

  Todas Las Gentes De Los Libros Sagrados Sabían

     Que Él Ultimo Profeta Vendría De Arabia.

      

Normalmente, una persona no puede aprenderlo todo.  Ningún musulmán puede saberlo todo acerca del Islam, del mismo modo que ningún cristiano puede saberlo todo sobre el cristianismo, o un judío acerca del Judaísmo.

La limpieza es para todas las naciones, porque nadie puede acceder a la Divina Presencia sin haber sido limpiado antes.

La zona más importante en lo que a revelaciones se refiere es Palestina.  La Península Arábiga es la principal fuente de Revelación Divina.  No se sabe que ningún profeta haya venido jamás de Europa, de Alemania, Francia, o España.  Todos los profetas vinieron de Palestina, de Mesopotamia, de la Península Arábiga.   Todas las Sagradas Escrituras: el Viejo Testamento, el Nuevo Testamento, y el Corán hablan de profetas de esa zona, pero no de aquí, de Europa, o de África o América.

 

Los grandes centros espirituales del cristianismo, como iglesias y monasterios, estaban concentrados en esa zona.  Cientos de monasterios esperaban revelaciones del Cielo en aquella tierra, y encontraban que las fuentes del poder espiritual estaban en aquella zona.

En una ocasión, un emir de Medina llegó a Damasco con su séquito. Llegaron frente a un monasterio.  Alcanzaron la puerta principal, que estaba cerrada.  Llamaron, sabiendo que había gente dentro.  Esperaron un buen rato, ya que Allah ordena que, si alguien llega a un sitio, debe pedir permiso al dueño para entrar.  Nadie puede entrar en un lugar sin permiso.  Esto está prohibido bajo fuerza.  Incluso el Sultán debe pedir permiso.  Este hombre había venido por orden del Sultán, y esperaba la autorización para poder entrar.

Este es el respeto que los Santos Mandamientos merecen, pero hemos perdido la mayor parte de ese respeto.  Me causa tristeza ver lo que los musulmanes, o los judíos, o los cristianos, hacen.  No respetan las leyes del Señor con firmeza.  Este hombre habría podido abrir la puerta con un leve movimiento, pero, en lugar de ello, estaba esperando.  Este es el verdadero Islam.  Ya es imposible encontrarlo, y del mismo modo ocurre con el verdadero Cristianismo y el verdadero Judaísmo. 

 

Al cabo de un rato, el abad abrió la puerta y todos entraron.  El jefe de la caravana del Sultán preguntó por qué se les había hecho esperar, y se le dijo: “Lamentamos la tardanza, pero hemos leído en nuestras Sagradas Escrituras que, si se teme a alguien, se ha de hacer la ablución, y entonces salir a recibirle.  Hemos visto que se trataba de una caravana del Sultán, y por eso hemos pedido a todo el mundo que se lave.  Después de la ablución hemos rezado nuestras oraciones, y ahora estamos bajo la protección del Señor, de manera que no podréis hacernos daño”.

La gente, hoy en día, no sabe nada acerca del verdadero Cristianismo.  La gente que en aquella época vivía en los monasterios leía sus Sagradas Escrituras y las ponía en práctica.  Por eso eran tan diferentes de la gente de hoy.  El wudu protege a la gente de los demonios y sus representantes.  Todos los Libros Sagrados de los cristianos y los judíos ordenan a sus seguidores la ablución previa a toda oración, en toda ocasión.  El wudu es un arma poderosísima contra Satán.  El demonio no puede tocar a una persona limpia.

Todos estos monasterios que se extendieron por la Península Arábiga no estaban allí por casualidad. 

Sabían por sus Libros Sagrados y esperaban que el Último Mensajero procedería de Arabia.  Los cristianos esperaban que viniese del Yemen.  La gente de Damasco esperaban que viniese de Arabia, y los judíos esperaban que viniese de Medina, donde hoy se levanta la tumba del Profeta.  Sabían que el último profeta vendría de Arabia.  En otro famoso centro, el castillo de Haybar, también esperaban y buscaban al profeta que vendría de Arabia.

 

En efecto, el último profeta no fue una sorpresa: se le esperaba.  Cuando llegó, algunos le reconocieron, otros no.  La mayoría de los monjes cristianos llegaron y le aceptaron, y muchos rabinos judíos también llegaron y le reconocieron como el profeta que había de venir.  Pero también muchos le negaron sin tener prueba alguna en su contra.  La mayor prueba de que no era una persona corrientes el hecho de que, hoy día, le siguen mil quinientos millones de personas que dicen: “La ilaha illa Allah, Muhammad rasul Allah”.  ¿Se os ha ofrecido dinero para que lo digáis?  No.

Esta es la mejor prueba: que una persona dijo, hace 1.400 años “La ilaha illa Allah, Muhammad rasul Allah”, y hoy 1.500 millones de personas se levantan y dicen lo mismo.

Esto es conocimiento que procede de Libros Sagrados, no digo esto por capricho mío, sino que sale del corazón.

  

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