|
El hombre de Dios es saciado
sin agua, El hombre de Dios es satisfecho sin
carne asada. El hombre de Dios esta
confundido, azorado, El hombre de Dios no
necesita ni alimento ni descanso. El hombre de
Dios, es un océano sin fin, El hombre de Dios
llueve perlas sin una nube. El hombre de Dios
no conoce del mal, sino del bien.
Rumi.
1
Las bendiciones de Shaykh Abu Muhammad al-Madani
alcanzaron a todos en su tiempo. El era especial, llevando los secretos de
las descripciones proféticas. El se sentó sobre el trono de la guía diseminando conocimiento interno y externo, especialmente de la Divina
Presencia. El era un maestro de esta orden. El era distinguido entre los
conocedores. El apoyaba a los débiles. Tenia un gran poder milagroso que
era visible dondequiera que fuera.
Nació
en Kikunu, un distrito de Ghanib, en el estado de
Tumurhansuro, Daghestan en el año 1251 AH/ 1835 EC. El emigro 55 años después
con su familia desde Daghestan a Turquía. Finalmente se asentó en
al aldea de Rashadiya, entre Bursa y Estambul.
El era un verdadero heredero de la apariencia
física del
Profeta . Era muy bello.
Su aspecto era parecido al aspecto del Profeta , según la descripción del Profeta en sus biografías. Fue autor
de un libro titulado Ya waladi, "Hijo Mío", en la tradición de
Imán Ghazzali quien escribió Ayyuha-l-walad, "Oh Hijo Mío".
La aldea de Kikunu, en la cual el
creció, era un lugar
espiritual. La gente de la aldea mantenía la Ley Divina y todos ellos seguían
a un shaykh. Un dia Abu Ahmad as-Sughuri paso por la aldea y dijo,
"De esta aldea surgirá un niño iluminado. Su luz brillara desde la tierra
al cielo. Va a ser un gran santo". Estaba prediciendo el nacimiento y la
alta estación de Abu Muhammad al-Madani.
Daghestan en su tiempo era conocida como la tierra de los
santos. Durante los años de su juventud dos grandes shaykhs vivieron allí,
Shaykh Muhammad Effendi al-Yaraghi y Shaykh Jamaluddin al-Ghumuqi. Recibió
el poder de guía en seis ordenes Sufies: Qadiri, Rifai, Shadhili, Chishti,
Khalwati y Naqshbandi. Fue famoso como shaykh en las seis
ordenes.
De
sus milagros.
Antes de Shaykh Abu Muhammad al-Madani fuese iniciado en
la Orden Naqshbandi, Hajji Nuri y Hajji Murtaza pasaron por su aldea y le
dijeron, "Lo vamos a visitar a Ahmad as-Sughuri para ser iniciados por el.
Te gustaría venir con nosotros?". El dijo, "Si" Los tres declararon su intención
de unirse a la Orden de la mano de Shaykh Abu Ahmad
as-Sughuri.
Shaykh Abu Ahmad as-Sughuri los
aconsejo y luego llamo a
Abu Muhammad al-Madani, lo inicio en la Orden Naqshbandi y sembró el dhikr
en sus labios. No dio nada a Hajji Murtaza y Hajji Nuri, les dijo, "Yo di
el secreto a Abu Muhammad al-Madani. No hay necesidad de tomar el secreto
de mi. Tómenlo de el. Cualquiera que desee seguir mi camino puede hacerlo
a través de Abu Muhammad al-Madani." Ellos se quejaron en sus corazones,
"Por que Abu Ahmad as-Sughuri puso a Abu Muhammad al-Madani como
intermediario entre nosotros?"
Una
sequía vino a su aldea. La gente del lugar les pidió que pasaran por la aldea de Abu Muhammad al-Madani y que le solicitaran
que rezara a Dios por lluvia. En camino a verlo se dijeron el uno al otro,
"Ahora sabremos si es realmente un santo, y porque Abu Ahmad as-Sughuri lo
puso por encima nuestro". En camino pasaron una casa y vieron una mujer
hermosa adentro. Se sentían tan atraídos a la belleza de esa mujer que
permanecieron mirándola por un largo rato. Finalmente arribaron a la casa
de Abu Muhammad y golpearon a la puerta.
El dijo desde adentro de la casa, "Quien es?" Ellos
hablaban entre ellos en voz baja diciendo, "Como puede ser un shaykh
cuando no sabe quien esta en su puerta?" Ellos golpearon nuevamente, pero
nadie respondió. Luego detrás de la puerta vino esta voz, "Hajji Murtaza y
Hajji Nuri es fácil para alguien convertirse en shaykh y guía sin conocer
quien esta detrás de su puerta, pero es difícil para alguien convertirse
en shaykh y guía mientras sigue sus deseos de una manera no aceptable
mirando a mujeres desnudas." Les dijo, "No puedo permitirles que ingresen
a mi casa."
En su apuro por irse se olvidaron de decirle que ellos
habían venido para pedirle que rezara por lluvia. Luego de cinco minutos
el salió corriendo detrás de ellos y les dijo, "En lo que respecta al
asunto por el cual vinieron, en cuanto lleguen a vuestra aldea estará lloviendo." En cuanto llegaron a la aldea las nubes se juntaron y
comenzó a llover.
Su
Jihad (guerra santa).
La gente de Daghestan recuerda bien cuan duro lucho en
contra de los rusos, tanto física como espiritualmente. Hasta los rusos
hablaron sobre su coraje y sus milagros espirituales. Mucho de lo que se
conoce sobre el fue registrado por sus enemigos.
En cierta
ocasión estaba combatiendo en contra de los
rusos. Ellos lo atacaron en forma abrumadora. El se oculto en una casa
abandonada. Nadie sabia que estaba allí. Una mujer lo vio desde el techo
de su casa. Le dijo a los rusos, "Abu Muhammad al-Madani esta en esa
casa." Ellos vinieron para capturarlo y encontraron que la casa en la cual
el se ocultaba estaba rodeada de pasto verde a causa de las bendiciones de
su presencia, aunque por el calor del verano no había vegetación verde en
ningún lado. A causa de la información dada por la mujer pudieron
capturarlo. Esa noche la mujer se enfermo, y al día siguiente murió.
Así
como Dios, Todopoderoso y Exaltado, revelo al Profeta en la Santa Tradición, "Aquel que se
enfrenta a uno de mis santos, yo le declaro la guerra."
Lo pusieron bajo arresto domiciliario y le dijeron que
podía ir a un restaurante cercano para comer. Se negó a comer en su restaurante. Nunca
comió de su comida diciendo, "Ustedes son el enemigo y
yo nunca comeré de su comida." No comió por meses. Ellos no sabían como
sobrevivía. Finalmente alguien de la región Tartar cerca de Kazan vino al
gobernador y le dijo, "Si no come de vuestra comida, entréguenmelo. Lo
llevare a mi aldea de Sartar para cuidarlo." Le enviaron allí.
Había
un joven de Kikunu estudiando en Bukhara quien
estaba comprometido con una joven de Sartar. El estaba estudiando la Ley
Divina. Se había ido por muchos años y no había vuelto. Mientras tanto la
chica había decidido casarse con otra persona. La noticia llego a Bukhara,
donde la escucho el joven, el cual estaba muy disgustado. Esa noche antes
de dormirse escucho una voz que decía, "Vuelve a Sartar! Vuelve a Sartar!"
Escucho la misma voz la próxima noche y al día siguiente. Decidió volver.
Era un largo viaje, casi hasta Moscú, para llegar a Sartar. Camino y
camino hasta que finalmente llego a la aldea.
Encontró
a la gente reunida en un lugar llevando
alimento. Le dijeron, "Un gran shaykh ha llegado a Sartar desde Kikunu.
Esta curando a la gente y alimentando a los pobres. Fuimos tan atraídos a
sus poderes espirituales que todos nos hemos convertido en sus seguidores.
Ven con nosotros a verlo." Fue con ellos. La gente de la aldea le dijo al
shaykh, quien era Abu Muhammad al-Madani, "Los rusos podrían arrestarlo.
Por favor deje a alguien aquí que este autorizado para guiarnos en el
Camino." Cuando ese muchacho llego a la casa del shaykh, el shaykh le dijo
en la misma voz que había escuchado en Bukhara, "Oh hijo mío, escuchaste
nuestro mensaje, escuchaste nuestra voz. Ven! Vas a ser mi delegado y vas
a enseñarle a esta gente lo que necesitan de espiritualidad y de las
obligaciones de la religión. Y vas a casarte con tu prometida." El joven
estaba muy feliz. Tomo iniciación del shaykh en la Orden Naqshbandi y en
las otras cinco ordenes Sufies. El Shaykh Abu Muhammad al-Madani luego lo
caso con su prometida.
Este fue un regalo milagroso para la gente de Sartar de
parte de Abu Muhammad al-Madani. Fue una señal de que sus días en Sartar
llegaban a su fin. El próximo día, vinieron y lo llevaron a Siberia. Fue
encerrado en una prisión de alta seguridad. Aunque lo encerraban siempre
en su celda, a menudo lo encontraban en el patio rezando o sentado
leyendo. Los guardias se sorprendían y lo llevaban nuevamente a su celda.
Luego de unas horas lo encontraban nuevamente afuera. Entonces lo encadenaron
a la pared. Pero aun así apareció afuera de su celda caminando
con alguien. Luego le dijo a la gente, "Estuve caminando con Khidr ." Ellos, una vez mas lo encadenaron, y
una vez mas lo encontraron fuera de su celda.
Estaban tan disgustados por su inhabilidad para
mantenerlo encarcelado, que escribieron a Moscú pidiendo una sugerencia
sobre como retenerlo. Moscú respondió, "Pónganlo en un calabozo subterráneo." Trataron de hacer esto, pero sin importar la profundidad en
la que estuviera siempre era encontrado fuera de su celda.
Finalmente se
frustraron de tal manera en sus intentos de encarcelarlo que le
comunicaron que tendría libertad de movimiento siempre y cuando se
mantuviese dentro de las fronteras de Rusia. Su intención, sin embargo,
era escaparse a Turquía.
Cuando lo dejaron libre en Siberia se cruzo con un
oficial al cual le dijo, "Hijo mío, te veré en Estambul, Turquía, nos
encontraremos allá." Luego ese joven cansado de servir en el ejercito ruso
deserto. Huyo a Turquía con su familia y termino en Estambul, donde encontró
a Shaykh Abu Muhammad al-Madani, según predijo el shaykh.
Shaykh Abu Muhammad al-Madani
decidió pasar a través de
su tierra en el Caucaso, para visitar a sus padres y familia en su camino
a Turquía. Un día antes de llegar, el le apareció en un sueño a su hermana
diciéndole que el estaba por llegar. Ella le dijo a la madre el día siguiente, "Oh madre
mía, cocina un poco mas ya que mi hermano llega hoy."
Su madre dijo, "Que estas diciendo? Nadie siquiera sabe si esta vivo en
Siberia, y tu estas diciendo que vendrá aquí?" En ese momento alguien
golpeo la puerta y Shaykh Abu Muhammad apareció. Cuando comía con su
familia el dijo, "Debo apurarme porque hay un barco esperándome para
llevarme a Trabzon cruzando el mar Negro." Ellos le dijeron sorprendidos,
"Estamos en Caucasia, y tu estas hablando de Trabzon?"
Shaykh Abu Muhammad al-Madani se
dirigió a si mismo a la
costa en el lado ruso del mar Negro. Cuando llego el barco lo estaba
esperando para llevarlo a Turquía. Fue al capitán y le dijo, "Lléveme a
Turquía en su barco." El capitán respondió, "He estado tratando de zarpar
por 20 días, pero el barco no esta funcionando correctamente." El le dijo,
"Ahora funcionara. Tome este dinero como paga de mi pasaje y lléveme a Turquía." El
capitán lo puso cerca de la sala de motores. Luego el capitán se fue a dormir mientras la
tripulación hacia zarpar el barco. El capitán vio en un sueño que los motores tomaban la forma del shaykh y que del
barco brotaban alas y que volaba, llegando a Trabzon. El despertó y corrió
hacia afuera. La tripulación le dijo, "Hemos llegado a Trabzon." Corrió hacia la
habitación del shaykh y el le pregunto, "Hemos llegado?" El dijo,
"Si mi shaykh.Y vengo a decirle que quiero tomar iniciación de usted. Este
viaje normalmente toma tres días, y hemos llegado en uno." Tomo iniciación
de el en la Orden Naqshbandi y en las otras cinco ordenes Sufies.
El shaykh dejo el barco y fue a la
cafetería. Allí vio a
un hombre que había sido encarcelado con el en Siberia, su nombre era
Muhammad at-Tawil. Muhammad at-Tawil dijo, "La alabanza pertenece a Dios,
mi shaykh, ha llegado aquí sano y salvo. Usted será mi huésped en mi
casa." Por un año el shaykh permaneció como huésped en la casa de Muhammad
at-Tawil. Durante su estadía en la casa, Muhammad at-Tawil, encontró todos
los días dos monedas de oro bajo su almohada. Estaba tan asombrado que
luego de cinco días fue al shaykh, quien le dijo, "Durante mi estadía aquí
y siempre que mantengas este secreto encontraras estas monedas bajo tu
almohada todos los días. Si no le dices nada a nadie estas monedas
continuaran llegando."
El
año siguiente
Sultán Abdul Hamid escucho que Shaykh
Abu Muhammad al-Madani había arribado sano y salvo a Trabzon y envió un
barco para que lo llevara desde Trabzon hasta Estambul. Un día después de
que el shaykh se había ido a Estambul la esposa de Muhammad at-Tawil
estaba limpiando la cama y encontró dos monedas. Comenzó a cuestionar al
marido preguntándole de donde había sacado las monedas. Finalmente el le
dijo que era una bendición del shaykh. Inmediatamente ella salió y le dijo
a los vecinos. En cuanto le dijo, se interrumpió el milagro.
El incidente
ocurrió en el año 1308 AH/ 1890 EC. Sin
embargo la historia no fue contada hasta que el hijo de Abu Muhammad
al-Madani visitaba al amigo de su padre, Muhammad at-Tawil, cierto tiempo después
de que había fallecido su padre. Muhammad at-Tawil le contó la
historia y le mostró las monedas que había recibido tan
milagrosamente.
Sultán
Abdul Hamid, emperador del imperio Otomano, era
seguidor de la Orden Naqshbandi. Había sido iniciado por Abu Muhammad
al-Madani. En el año 1314 AH/ 1898 EC, le dio a elegir cualquier terreno
en Estambul para construir una zawiya (escuela-mezquita) para la
Orden y una casa para si mismo. El respondió, "Esa elección no es para
nosotros sino que es cuestión del Decreto Divino." Entonces espero hasta
el próximo día. Entusiasmado, el Sultán Abdul Hamid vino a el próximo día
para escuchar su respuesta. Shaykh Abu Muhammad al-Madani dijo, "Oh hijo mío, Dios me ha dirigido hacia un lugar desde el cual la Orden Naqshbandi
florecerá. Allí es donde estarán los sinceros seguidores Daghestani y
donde la Orden Naqshbandi crecerá, y mi sobrino tomara autoridad de la
Orden." El Sultán dijo, "Sin importar lo que hayas decidido yo obedeceré
tus decisiones."
El
próximo día Abu Muhammad al-Madani dijo al sultán, "Envíame a Yalova. Entre Yalova y Bursa esta el lugar al que voy." El
sultán preparo el carruaje para que lo llevara a cualquier lugar que el
deseara. Cuando llego al área de Yalova soltó las riendas de los caballos
para que ellos fuesen hacia donde quisiesen. Se detuvieron en un lugar
cercano a Orhanghazi. Allí, en el bosque, construyo la primera casa de
madera. Al poco tiempo 680 casas surgieron en el bosque. Ese lugar recibió
el nombre de Rashadiya, por el sultán Rashad, y hoy se la conoce como
Gunekoy.
Todo los emigrantes que vinieron de Siberia y del Caucaso
se mudaron a esa aldea, donde Shaykh Abu Muhammad al-Madani, como así también
Shaykh Sharafuddin y Shaykh Abd Allah estaban presentes. En cierta ocasión
la gente vino a Shaykh Abu Muhammad al-Madani quejándose, "Como
vamos a comer? Aquí no hay nada." Golpeo su pie en el suelo y donde el
golpeo el pie minas de hierro y arcilla fueron encontradas. Al mismo tiempo
callo un árbol. Estas señales les indicaron que iban a ganarse la vida
extrayendo arcilla y hierro y talando y vendiendo madera. Al poco tiempo había
750 casas y dos mezquitas y una escuela con 16 aulas para enseñar a
los niños.
Años
después, durante la guerra de los Balcanes, los
griegos y serbios que peleaban en contra de los turcos vinieron a la
aldea. Muchos casas fueron destruidas y muchos aldeanos debieron huir.
Quedaron 220 luego del ataque. Sin embargo nada sucedió a la mezquita, y
las oraciones continuaron realizándose.
No
había mal ni corrupción en la aldea. No había juegos
de azar, ni se bebía. Ningún tipo de malas acciones ocurrían. Desde
temprana edad todos eran criados recitando dhikr. Era un pedazo de paraíso. Todos
vivían en armonía recitando dhikr cada noche. Era una aldea
ideal, una comunidad celestial. Es por eso que el shaykh le había dicho al
Sultán Abdul Hamid, "La luz va a brotar de esa aldea."
La aldea estaba llena de bendiciones. Ellos no
necesitaban provisiones desde afuera. Tenían madera para calentarse en la
época de frío. Tenían sus propios animales y cultivaban su propio
alimento. La gente hacia cada movimiento y realizaba cada acción con
dhikr. Las madres amamantaban a sus niños con dhikr. Los hombres
trabajaban al sonido del dhikr. La aldea entera estaba colmada de dhikr.
Es así como Shaykh Abu Muhammad al-Madani, Shaykh Sharafuddin, y Shaykh
Abd Allah ad-Daghestani formaban a la gente de la aldea. Se le conoció a través
de Turquía como la "Aldea de Dhikr".
Turquía
fue envuelta en la guerra de los Balcanes. En
cierta ocasión, el vecino de Shaykh Abu Muhammad al-Madani, Hasan Muhammad
Effendi, vino hasta el y le dijo, "Quiero ir, pelear, y morir como un mártir." El shaykh le dijo, "No tienes necesidad de salir de la aldea para
ser mártir. Vas a ser mártir aquí mismo."
Muy pronto los
ejércitos de los griegos y los serbios se
acercaron a la aldea. Los ejércitos disparaban hacia la aldea. En uno de
estos ataques Hasan Muhammad Effendi recibió un disparo y fue muerto. Murió
mártir como el deseaba y la forma en la cual el shaykh lo
predijo.
Shaykh Abu Muhammad
había estado casado durante años y
todas sus criaturas eran niñas. No tenia varones. Un día le dijo a su
gente, "Veo que tres niñas vienen hacia mi." La gente estaba sorprendida
ya que su esposa era mayor y había pasado la edad de tener hijos. Poco
tiempo después, se enfermo y murió. Luego se volvió a casar y con su nueva
esposa tuvo tres varones.
Una vez, el 27 de Ramadan, Lailat ul-Qadr,
lideraba el dhikr con toda la aldea. Dijo, "Todos están comprometidos con
el dhikr, todos los animales hacen dhikr con nosotros. Los gusanos están haciendo dhikr con nosotros. Los
pájaros están haciendo dhikr. Cada ser en
esta aldea esta haciendo dhikr, excepto un animal que esta desconectado de
su padre y esta deprimido. Dios no esta feliz, el Profeta , los santos no están felices, y todo
esto por la broma de un niño.
Hablo con el
dueño de la casa en la cual estaban haciendo
dhikr, "Ve a tu hijo y pregúntale lo que tiene en la caja." El fue a su
hijo y le pregunto, "Que tienes en la caja? Que animal capturaste?" El niño
estaba confundido, "Que caja? Solo tengo una pequeña caja de fósforos en la que puse un gusanito." Le dijo, "Toma al gusanito y
devuélvelo a la
tierra." Por ello la gente de la aldea entendió y crió a sus niños con la
conciencia de que hacerle daño a cualquier criatura, no importa que tan pequeña
sea, causa desagrado y tristeza a Dios, al Profeta y a los santos. A causa de tan
profundas enseñanzas la aldea era pura e inocente de cualquier mala acción.
Falleció
el 3 de Rabi ul-Awwal, un Domingo, 1331 AH/ 1913
EC. Fue enterrado en Fashadiya (Gunekoy). Su tumba es visitada hasta este día
por la gente de la comunidad Daghestani y especialmente por la familia
de shaykh Shamil. El paso el secreto de las cinco ordenes Sufies, y dio autorización
a su sobrino, Shaykh Sharafuddin ad-Daghestani, completando
lo que Shaykh Abu Ahmad as-Sughuri había pasado al Shaykh Sharafuddin del
secreto de la Orden Naqshbandi.
Notas
1- Jalaluddin Rumi, citado en Annemarie Schimmel,
Deciphering the Signs of God: A Phenomenological Approach to Islam,
p. 193.
|