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Oh Sayyid! Un
gnóstico de alto
grado solía decir, 'Ser derviche es corregir la imaginación'. En
otras palabras, ninguna otra cosa mas que lo Real debe permanecer en
el corazón. Ciertamente hablo bien. O Sayyid! Ya que el velo es nada
mas que imaginación Noche y día debes pasar imaginando la
Unicidad.
El hijo de Shaykh Baqi, Khwaja
Khurd.1
Shaykh Muhammad al Baqi Billah era el conocedor,
aniquilado en Dios, existiendo a través de Su Existencia, elevado a la mas
alta estación de visión. Era un secreto de los secretos de Dios y un
milagro de los milagros de Dios. Combino en su persona los dos tipos de
conocimiento: el conocimiento exterior y el conocimiento celestial. Dios
le dio autoridad en los dos mundos, el de la humanidad y el de los
jinn.
Imam Rabbani Ahmad al-Faruqi dijo,
Muhammad al-Baqi era quien se sentaba en el trono de
todos los shaykhs. El era el delegado de todos los maestros de la Cadena
de Oro Naqshbandi que alcanzaron el fin de lo infinito, que lograron los
mas altos estados de amistad con Dios. Fue el polo espiritual que
apoyaba a toda criatura en este mundo. Quito los velos a los secretos de
la Realidad. Fue verificador de la estación de la Realidad de Muhammad
. El fue el pilar de la
gente dela guía. Fue la esencia de los conocedores y la guía de los
verificadores.
Nació
en 972 AH/1564 EC en la ciudad de Kabul en la
tierra de Ajam que era una colonia del Sultanado de la India. Su padre era
el juez Abdus Salam. Fue a la India al principio por negocios personales.
Dios despertó en el la sed espiritual. El dejo este mundo atrás y busco el
conocimiento espiritual. Mantuvo la compañía de los maestros y santos,
hasta que el mismo se convirtió en un océano de intelecto y un santo de
espiritualidad. Viajo continuamente hasta llegar a la ciudad de Samarcanda.
Allí se conecto a si mismo al maestro de su tiempo, Muhammad Khwaja
al-Amkanaki. Recibió de el el Camino de la Orden Naqshbandi. En muy poco
tiempo recibió lo que la mayoría de los buscadores requieren toda una vida
para recibir. Fue elevado también por el cuidado espiritual de Ubayd Allah
al-Ahrar. Su honor se conoció en todas partes. Su shaykh, Muhammad Khwaja
al-Amkanaki, le autorizo para que tuviera seguidores y les entrenara en la
conducta de la orden. Le ordeno que volviese a la India. Predijo, "tendrás
un seguidor que será como el sol", en anticipación de Imán Rabbani Ahmad
al-Faruqi.
Se mudo a la India y
permaneció en la ciudad de
Delhi-Jahanabad, la cual el lleno de fe y conocimiento, secretos y luces.
A través de el la Orden Naqshbandi se disemino con gran rapidez a través
del sub-continente Indio. Millones de personas se conectaron a el a través
de sus delegados. Todas las naciones del sub-continente fueron atraídas a
su conocimiento
y a su poder celestial y a las
características proféticas que lo adornaban. Se supo a través de Hindustan que cualquiera que viniese
a el y le mirase los ojos o se sentase en su compañía e hiciese dhikr, entraría
en un estado de auto-anulación, a través de cual llegaría al
estado de aniquilamiento, en un solo encuentro. Por estos poderes
milagrosos atrajo millones de personas, hasta que esta Orden Naqshbandi
estuvo en los labios de cada persona de su tiempo.
Falleció
un miércoles, 14 de Jumada'l-Akhir, 1014 AH/1605
EC, en la ciudad de Delhi a la edad de cuarenta años y cuatro meses. Su
tumba esta en la parte occidental de la ciudad de Delhi.
Paso el secreto a su sucesor, el vivificador del segundo
milenio, al-Imam ar-Rabbani Mujaddid Alf ath-Thani, Shaykh Ahmah al-Faruqi
as-Sirhindi.
Notas
1. El hijo de Shaykh Baqi, Kwaja Khurd, Nur i-wahdat.
Traducido por William Chittick, "'Luz de Unicidad' de Khwaja Khurd", en
God is Beautiful and He Loves Beauty
Festschift en honor de Annevarie Schimmel, paginas
138-139.
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