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Cuando
el Infierno fue creado,
los
corazones de los ángeles se movieron
de
sus propios lugares.
Cuando
los seres humanos fueron creados
esos
corazones volvieron a su lugar.
Exordio
Alabado
sea Dios, Quien nos ha inspirado con los maravillosos signos de Su
creación y nos ha otorgado la bondad de Su conocimiento y amor
enviándonos Sus mensajeros, mostrándonos Sus verdades, tanto la
manifiesta como la escondida. Alabado sea Dios, Quien nos ha
permitido husmear en Sus tesoros escondidos, Quien se embelleció a
Sí Mismo con Sus atributos divinos antes que existieran los
lenguajes, y Quien está solo en las más altas estaciones de
Belleza y Majestad hacia donde todos los buscadores son atraídos y
adonde tienen la esperanza de llegar. Allí, los amantes cantan y
bailan en Su recuerdo con amor ardiente. Allí, los sinceros
servidores buscan Su placer como mensajeros de Su divina presencia.
Él es el Primero en ser glorificado sin principio. Él es el Eterno
sin final. Él es el Rey Quien solo crea e inventa. Él es el Dueño
y el Gobernante de Su reino tanto el visible como el invisible,
ángeles y seres humanos. Él es el Señor a Quien nadie se asemeja,
nunca en súplica ni en necesidad de nada. Nada Lo puede contener, y
Él lo contiene todo.
Él es el Auto-Subsistente, Quien sostiene las
siete tierras y los siete cielos y a todos los universos con Su
poder. Él es único en Sus perfectos atributos. Él es el Viviente,
el Eterno, Cuya vida no tiene fin. Él es el Conocedor en Su antiguo
conocimiento. Él es el Experto en la creación, el Todo-Abarcante
en ambos conocimientos, el oculto y el manifiesto. Él es el Testigo
ante Él Mismo de Su propia Unidad. Él es el Todo-Oyente sin
necesidad de escuchar. Él es el que Todo lo Ve sin necesidad de
mirar, Él es el Atento Quien no pasa por alto nada en relación a
Sus ángeles y a Sus servidores. Él es el Preservador Quien nunca
olvida, el Guardián de Su creación, el Todopoderoso, Quien trajo
una creación sin límites a la existencia. Él es el Proveedor de
todo sin que se le pida. Él es la Luz de las luces con la cuál los
corazones de Sus creyentes son iluminados. Su Reino no disminuye en
pos de Su generosidad más que un océano sin fin cuyas olas siguen
rompiéndose en la orilla.
Prefacio
El
Islam como una religión no puede ser entendida sin ángeles. La
palabra árabe para ángel, MALAK, significa mensajero, y de acuerdo
a la creencia Islámica, Dios ha consignado a Sus ángeles con todo
tipo de mensaje divino en el más amplio sentido del término. A
través de estos "mensajes" Él desempeña Sus actividades
en el universo. Por ejemplo, se dice que un ángel acompaña cada
gota de lluvia, y que se necesitan siete ángeles para que crezca
una hoja de un árbol. Desde el principio de la creación de los
seres humanos - e incluso mucho antes - los ángeles jugaron
importantes roles en el universo. Cuando Dios decidió crear a Adán,
le ordenó a un ángel que le trajera un puñado de tierra, y luego
Él amasó y dió forma a la tierra con Sus propias dos manos.
Luego, Dios dió vida al barro de Adán soplando dentro de él algo
de Su propio espíritu, y ordenó a los ángeles que se postraran
ante Adán. Dios provee guía para la gente durante su vida en este
mundo a través de los mensajes proféticos y estos mensajes
sucesivamente fueron traídos a los profetas por los ángeles.
De
este modo, el arcángel Gabriel fue enviado a María con la palabra
de Dios, Jesús, y también fue enviado al Profeta Muhammad con el
Corán. Y de igual forma que Gabriel hizo descender la palabra de
Dios a Muhammad, él también fue el guía de Muhammad en su viaje
nocturno (MIRAJ) volviendo a Dios. Estas enseñanzas verdaderamente
sugieren que los ángeles son el medio a través del cuál Dios da a
conocer la estructura teórica para una vida buena y saludable, y
también provee la guía interior y luminosa a través de la cuál
la gente se mueve hacia Él en sus propios "viajes
nocturnos". Cuando la gente alcanza el final de sus períodos
de vida asignados, Dios envía a Azrail, el ángel de la muerte,
para tomar sus almas. Cuando ellos entran en la tumba, la primer
noche son visitados por dos ángeles, Nakir y Munkar, quienes
preguntan sobre sus creencias y actividades en este mundo. A lo
largo de la vida de cada persona, hay dos ángeles a cargo de anotar
como se comportan, y los rollos de papel que ellos escriben se
convierten en documentos decisivos en el Día del Juicio.
Se
dice que los ángeles son creados de luz, los seres humanos de agua
y tierra y los jinn de fuego. El espíritu humano (RUH) es un
aliento divino que es soplado en el cuerpo, y de este modo da vida a
la tierra y al agua. De acuerdo con las enseñanzas cosmológicas
Islámicas, el ser humano está hecho de espíritu, alma, y cuerpo,
o luz, fuego, y barro. El espíritu es una sustancia luminosa y
clara semejante a los ángeles y por ello podemos decir que todos
los seres humanos llevan una naturaleza angélica en sí mismos. El
alma es la suma total de las facultades humanas que están situadas
entre la luz y la oscuridad, o entre el espíritu y el cuerpo, y
este es el dominio del "fuego" del cuál los jinn fueron
creados. Esto ayuda a explicar por qué el Profeta dijo que Satán,
que es un jinn malvado, corre en la sangre de cada ser humano.
La
confesión de la fe en el Islam comienza con una afirmación del
TAWHID, la Unidad de Dios. Pero las fórmulas coránicas que definen
la fe en más detalle, incluyen la fe no sólo en Dios y Su Unidad,
sino también en los ángeles de Dios, Sus Profetas, Sus Libros, el
Último Día, y la medición tanto de lo bueno como de lo malo. De
este modo, la fe no puede ser fe Islámica si deja de lado a los ángeles.
Y esto tiene mucho que ver con el hecho que de acuerdo a las enseñanzas
cosmológicas y psicológicas Islámicas, los seres humanos no son
realmente humanos a menos que vivan dentro de su propia naturaleza
angélica - el luminoso aliento divino que fue soplado en su barro
después de ser amasado y moldeado por el Mismo Dios.
Descubriendo
a los Ángeles es un libro muy bienvenido. Provee muchos relatos
tradicionales Islámicos sobre ángeles en un lenguaje hermoso y
simple que será apreciado por todos. Como el Sheikh Hisham Kabbani
dice: "los ángeles les dan esperanzas a los creyentes".
El mundo angélico de luz es el pasado, el presente y el futuro de
cada ser humano. Tener esperanza en el futuro está profundamente
arraigado en el conocimiento del pasado, lo que a su vez es sólo
posible en el momento presente. Vivir cada momento de la mejor
manera, es parte de la búsqueda de todo buscador espiritual. Los
diferentes aspectos del mundo angélico que están descriptos en
este libro son un gran regalo para todos los interesados en la vida
del espíritu, sean ellos musulmanes o no, y el esfuerzo del Sheikh
Hisham será apreciado no sólo por aquéllos que lean el libro,
sino también por los que sin leerlo, reciban esperanza de los
lectores que narren estas historias.
SACHIKO
MURATA , Mt. Sinai,NY Agosto,
1995
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Al
Lector
Gentil
lector, les brindo el saludo tradicional que ha sido usado
por gente espiritual en todo el mundo: la paz sea con
ustedes.
Yo
estoy muy feliz de ver la creciente toma de conciencia entre
el público en general, del fenómeno conocido como "ángeles".
Este es un signo del despertar a la creencia del vasto mundo
invisible alrededor nuestro y también el despertar del
ansia de ir más allá de los límites de nuestros sentidos
espirituales, para poder realizar el inexplorado potencial
en cada uno de nosotros.
Ciertamente
los ángeles existen. Ellos tienen un lugar en el cosmos
entre millares, incontables servidores de nuestro Creador y
cumplen un rol especial en el plan divino.
Desde
el principio de la morada de la humanidad en este mundo han
existido y hay personas entre nosotros que poseen un regalo
precioso y extraordinario: la habilidad de penetrar y
entender algunos de los misterios de este universo sutil y
traer de vuelta para el resto de nosotros las perlas de su
sabiduría y experiencia. Estos hombres y mujeres son los
santos y gente consagrada que es conocida por todas las
culturas y civilizaciones. El corazón de cada buscador
anhela encontrarse con uno de ellos.
Yo
fui privilegiado y honrado en extremo, no sólo por conocer
sino por acompañar a dos grandes santos de la mística
tradición Islámica de la Orden Sufí Naqshbandi: al Sheikh
Abdullah al-Daghestani del Cáucaso y al Sheikh Muhammad
Nazim al-Haqqani de Chipre, quiera Dios santificar sus
benditas almas y elevarlos más y más alto en conocimiento
y sabiduría.
Después
de muchos años y pasado un riguroso entrenamiento, ellos
volcaron en mi corazón algo de su inmenso conocimiento y
sabiduría. Es mi deseo sincero, ser capaz de relatar
algunas de estas experiencias a ustedes junto con un pequeño
ejemplo de los magníficos depósitos de sabiduría sobre el
mundo angelical que están contenidos en nuestra tradición
Sufí. Espero que encuentren que vale la pena esta aventura
y que ustedes, queridos lectores, puedan animarse a viajar más
allá.
Sheikh
Hisham Kabbani.
Reconocimientos
Mi
especial agradecimiento al Dr. Gabriel Haddad por su
correcta devoción, Dr. Laleh Bakhtiar y Liaquat Ali, KAZI
Publicaciones, y muchos otros seguidores de la más
distinguida Orden Naqshbandi.
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