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El desvelamiento del Cuarto Velo: La oración
por Ali inm Uzman al Huywiri
Etimológicamente, oración significa recuerdo (de Allah), y
sumisión (dhikr u inqiyad), pero en su el uso correcto usado por los jurisprudencias
se refiere más concretamente a la cinco oraciones que Allah ha
ordenado realizar en cinco momentos diferentes y que presuponen ciertas
condiciones preliminares, a saber:
-
Purificación externa
de la suciedad e interna de la lascivia
-
Que las vestimentas
externas de cada uno estén limpias tanto como las vestimentas interiores deben
de estar vacías de todo lo prohibido.
-
que el lugar donde
uno se purifica esté externamente libre de contaminación e internamente libre
de corrupción y pecado
-
Dirigirse hacia la qibla, la
qibla externa que es la Kaaba y la qibla interna que es
la el Trono de Allah
-
Permanecer
externamente en el estado de poder (qudrat) e internamente en el jardín
de la proximidad a Allah (qurbat)
-
la sincera intención
de aproximarse a Allah
-
decir Allahu
akbar en estado de conciencia y aniquilación, permaneciendo el adobe de la
unión, recitando el Corán de forma distinguida y vehemente , doblando la
cabeza con humildad, y postrando el propio ser humillándolo, recitando la
profesión de fe con concentración, y saludando con la aniquilación de los
propios atributos.
Se recoge en la tradiciones que cuando el Profeta
e
rezaba se escuchaba junto a él un sonido como una tetera hirviendo. Y cuando Áli
iba a rezar su pelo se erizaba y temblaba y decía “ha llegado el momento de cumplir
una acción con la que ni los cielos ni la tierra pueden cargar”.
La oración es una tarea con la cual
los novicios encuentran el camino completo hacia Allah, desde el principio hasta
el fin, en el cual sus estaciones (maqamat) son revelados. Así, para los
novicios, la purificación toma la forma del arrepentimiento, y la dependencia de
un director espiritual toma la forma de dirigirse a la qibla, y mantenerse en
oración toma la de la mortificación;
y recitar el Corán la de la meditación interior (dhikr); y el
inclinar la cabeza toma la de la humildad, y la postración la del conocimiento
de uno mismo; y la profesión de fe la de la intimidad (uns); y el saludo
(taslim) toma la forma de la liberación del mundo; y el escapar de las
fronteras de las estaciones.
Por ello el Apóstol e que se había despojado del disfrute,
solía decir: “O Bilal, confórtanos con la llamada a la oración”. Los
Shuyuj han discutido este término y cada uno de ellos tiene un punto de
vista diferente. Algunos dicen que la oración es una manera de obtener
“presencia” (hudur) con
Allah, mientras que otros lo consideran un medio para obtener la “ausencia”
(ghaybat); alguno que permanecían “ausentes” devenían “presentes” en la
oración, mientras que otros que estaban “presentes” devenían “ausentes”
De igual manera en el otro
mundo donde Allah será visto,
algunos de los que están “ausentes”, cuando vean a Allah devendrán “presentes” y
viceversa.
Yo Ali bin Uzman al-Juballi
al-Huywiri , afirmo que la oración es un mandato divino y no es un medio de obtener la
“presencia” o la”ausencia”, porque los mandatos divinos no son medio para
obtener nada. L causa de la “presencia es la”presencia” en si misma, y la de “ausencia” es la
“ausencia” en si misma. Si la oración fuese la causa o el medio de la
“presencia, solo podría ser realizada por aquellos que están “presentes”, y si
fuese la causa de la “ausencia”, cualquiera que estuviese “ausente”, devendría
necesariamente en “presente” al rechazar realizarla.
En tanto en cuanto es una
obligación para todos, estén presentes o ausentes, la oración tiene su propio
dominio en su esencia e independencia.
La oración es realizada y prescrita
en mayor medida por aquellos que se encuentran ligados al camino de la
mortificación y que han obtenido la perseverancia (istiqamat). Por ello
los Shuyuj ordenan a sus discípulos realizar cuatrocientos postraciones
oratorias (rakat) durante el día y la noche, para que sus cuerpos se
habitúen a la devoción.; y aquellos que han sido saciados también realizan
muchas oraciones para agradecer el favor que Allah les ha concedido. Es así como aquellos que poseen estados
(arbab-i ahwal), sus oraciones, en estado de perfecto éxtasis, se
corresponden a la estación de la unidad, y es por medio de sus oraciones que se
unen; o, en otro sentido, cuando el éxtasis es alcanzado, sus oraciones se
corresponden con el estado de separación, y así a través de ellas se separan. El
primer grupo, que se encuentran unidos durante la oración , rezan día y noche y
añaden oraciones voluntarias a aquellos que se relacionan con ellos, pero
los segundos, que se encuentran separados, no realizan más oraciones que las
necesarias.
El Apóstol e
dijo: “ en la oración se encuentra mi satisfacción”, porque la oración es una
fuente de felicidad y complacencia. Cuando el Apóstol e
fue acercado a Allah en la noche de la ascensión, y su alma perdió los lastres
del mundo de las causas, y su espíritu perdió la conciencia de todos los grados
y estaciones, y sus poderes espirituales fueron aniquilados, dijo, no por su
propia voluntad, pero inspirado por la añoranza: “ ¡O Allah, no me mandes allá,
al mundo de la aflicción! ¡No me arrojes al dominio de las pasiones y la
naturaleza!” Allah le contesto: “Es Mi Decreto el que debas regresar al mundo
con el fin de que establezcas la ley [religiosa], para que así les pueda dar a
ellos lo que aquí te he dado a ti”. Cuando regresó solía decir, solía decir muy
a menudo, cada vez que sentía esta añoranza de esta exaltada estación: “¡O
Bilal, confórtanos con la llamada a la oración!” puesto que para él tiempo de l
oración era una nueva Ascensión y una nueva cercanía a Allah. Sahl bin Abadía
decía: “Es un signo de la sinceridad de un hombre el tener un ángel
ayudante que le urge a rezar cuando
llegaba la hora, y lo despierta si estaba dormido”. Esta señal aparecía en el
propio Sahl, porque aunque tenía parálisis por su larga vida solía recobrar el
uso de sus miembros cuando la hora de l oración se aproximaba; y después de
realizar la oración ya no se podía mover de su sitio.
Uno de los Sheij dijo: “
Cuatro cosas son necesarias a aquel que reza: la inhibición del ama inferior
(nafs), la perdida de los poderes naturales, la pureza del corazón
interior, y la perfecta contemplación”. La inhibición del alma inferior se consigue solo
mediante la concentración de la mente; la pureza del corazón interior solo por
la constatación de la Divina Majestad, lo que supone la destrucción de todo
aquello que no sea Allah; pureza
del corazón interior solo por el amor; y perfecta contemplación solo por la
pureza del corazón más interior. Relata Husayn inb Mansur (Hallaj) solía
someterse a sí mismo a la obligación de realizar cuatrocientas postraciones en
un día y noche. Cuando se le preguntaba porque tomaba tantas molestias a pesar
del alto rango que ostentaba, decía: “El dolor y el place solo indican vuestros sentimientos, pero aquel cuyos
atributos están aniquilados no sufre los efectos del dolor o e placer.
Permaneced atentos, no vayáis a llamar a la negligencia madurez y al deseo del
mundo búsqueda de Allah”. Cierto hombre relató: “Yo rezaba tras Dhul Nun. Cuando
empezó a pronunciar el takbir, gimió ‘Allahu Akbar’ y calló como un cuerpo sin vida” Junayd,
después de haber llegado a viejo, no dejaba de recitar ninguna de la letanías
(awrad) que recitaba cuando era joven-.
Cuando se le pedía que se
abstuviese de algunas de estas oraciones voluntarias que nadie podía
realizar con igual fuerza, contestaba que no podía abandonar lo métodos por lo
cuales él había adquirido su estado espiritual en un principio. Es bien conocido
que los ángeles se encuentran constantemente ocupados en la adoración, porque
son seres espirituales y no poseen alma inferior. El alma inferior aparta al
hombre de la obediencia. , y cuanto más se somete a esta más fácil es realizar
las oraciones; cuando en aniquilada totalmente, la adoración se transforman en
la bebida y la comida del hombre, como lo es de los ángeles. Abadía ibn Mubarak
decía: “Cuando era niño vi como una santa era picada por un escorpión cuarenta
veces mientras rezaba, pero no vi ningún cambio en la expresión de su rostro.
Cuando acabó le dije: ‘O madre, ¿por qué no apartó el escorpión de usted?’ y me
contesto: ‘¡Niño ignorante!¿Crees que abría estado bien que mientras estaba
ocupada en los asuntos de Allah atendiese los míos propios?’”
Abu Khair Aqta tenía una gangrena
en su pierna. Los médicos dijeron que debía ser amputada, pero no les dejaba
hacerlo. Sus discípulos les indicaron a los médicos: “Cortádsela mientras está
rezando, porque es el momento en el que está inconsciente”. Los médicos actuaron
siguiendo este consejo. Cuando Abu Kahir acabó se dio cuenta que su pie había
sido cortado.
Algunos sufi realizan actos de
devoción abiertamente, pero ocultan aquellos voluntarias para huir así de
la ostentación. Para ellos todo aquél que desea que otros tengan noticias de
cuales son sus prácticas religiosas es un hipócrita; y si dice que aunque otras
gentes lo vean él no es consciente mientras realiza sus oraciones, también es
hipocresía. Otros, sin embargo, exhiben tanto sus actos obligatorios como voluntarios, bajo la afirmación de que la ostentación es irreal y la piedad
real: así que es absurdo esconder una realidad por razón de algo que no lo es.
“No dejes entrar ningún pensamiento de ostentación en tu corazón, y adora a tu
Señor estés donde estés”. Los maestros han observado el verdadero espíritu de
las de las prácticas religiosas, y han animado a sus discípulos a hacer lo
mismo. Uno de ellos dijo: “He viajado durante cuarenta años, y durante este
tiempo no perdí ni una sola oración de la reunión, pues estaba en algún pueblo
todos los viernes”.
En la Oración
Ritual
Las diferentes Oraciones.
Las posturas a tener en cuenta durante la oración.
El
"Yoga" de los profetas.
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