| Hay dos clases de caridad: la
caridad que es prescrita por la religión y la caridad espiritual que es de
naturaleza diferente. Las donaciones prescritas por la religión provienen
de los bienes ganados legítimamente en este mundo. Después de la deducción
de una cierta cantidad, dedicada para el uso de la propia familia, un
porcentaje específico del
exceso es distribuido a aquellos que están en necesidad. La caridad
espiritual, sin embargo, es tomada de los bienes que uno ha obtenido para
la otra vida. También es dada a aquellos que están en necesidad de ellas,
a los espiritualmente pobres.
La caridad consiste en dar limosna al pobre.
Allah ordena esto diciendo (Sura Tauba,60) "las limosnas son para los
necesitados, los pobres, los limosneros, aquellos cuyos corazones hay que captar,
los cautivos, los maleantes, la causa de Allah y el viajero. Es un deber
impuesto por Allah, Allah es omnisciente y sabio."
cualquier
cosa que sea dada para este propósito pasa a través de las manos de
Allah, exaltado sea, antes de que alcancen al que la necesita. Por lo
tanto el propósito de la caridad no es tanto ayudar al necesitado, porque
Allah es el que satisface todas las necesidades, sino hacer las
intenciones del donante aceptables a Allah.
Aquellos que están cerca de Allah dedican las
recompensas espirituales de sus buenas acciones a los pecadores. Allah,
exaltado sea, manifiesta su misericordia perdonando a los pecadores, en
proporción a las plegarias, las alabanzas, los ayunos, las limosna y las
peregrinaciones de Sus siervos que hacen intención de sacrificar las
recompensas espirituales que pudieran esperar recibir como resultado de
sus adoraciones y devociones. Allah en Su Misericordia cubre y oculta los
pecados de los pecadores como recompensa por la devoción de Sus buenos
siervos.
La generosidad de estos creyentes es tal que ellos no se guardan
nada para ellos mismos, ni siquiera la reputación de ser buenos, ni
siquiera la esperanza de recompensa en la otra vida. Puesto que el que ha
tomado este camino ha perdido incluso su propia existencia. Él está en
estado de total bancarrota en este mundo. Nuestro Maestro Muhammad, la paz
y las bendiciones sean con él, decía "el que ha gastado todo lo que tiene
y no espera tener nada está bajo el cuidado de Allah en este mundo y en el
otro".
La gran Santa Rabia al-Adawiiya, que Allah esté
complacido con ella, solía decir pidiéndole a Allah: "O Señor, da mi parte de este
mundo a los no creyentes y si tengo alguna parte en el otro mundo
distribúyelo entre tus fieles siervos. Todo lo que deseo en este mundo es
estar contigo y todo lo que deseo para el otro mundo es estar contigo porque tanto el hombre como lo que tiene en sus manos durante un rato,
pertenecen solamente al Dueño de ambos". Allah pasa al menos con diez
veces más a aquel que da (Sura al-Ana'am) "quien presente una buena obra
recibirá diez veces más".
Otro beneficio de la caridad es su efecto purificador o
de limpieza sobre la propiedad de uno y limpia su propio ser. Si nuestro
propio ser está limpio de atributos egoístas, el propósito espiritual de
la caridad ha sido cumplido. Separarse a sí mismo de una porción de lo que
uno cree que le pertenece tiene muchas recompensas en la otra vida. Allah
ha prometido: (Sura Hadid, 11)
"¿Quién es aquel que dará a Allah un regalo hermoso? Pues Allah le
incrementará con creces y tendrá una recompensa generosa". Y en el Sura
ash-Shams,9 " encuentra la
salvación quien se purifica".
La caridad, "el hermoso regalo" si es
una buena acción, una porción de lo que tú has recibido, tanto material
como espiritualmente. Dado por Allah a los siervos Suyos, y aunque muchas
recompensas son prometidas, no las hagas por lo que esperas recibir. Da
todos los regalos y caridades acompañadas de cariño, amor y compasión y no
como un favor, esperando el agradecimiento, haciendo que el recipiente se
sienta obligado, en deuda o agradecido porque Allah dice: (Suratul Baqara,
264) "¡O creyentes! no
malogréis vuestras limosnas alardeando de ellas o agraviando".
No pidas ni esperes ningún beneficio mundano por tus
buenas acciones. Hazlas solamente por Allah. Allah dice: ( Sura al Imran
92) "no alcanzaréis la piedad auténtica mientras no gastéis algo de lo que
amáis. Y Allah conoce bien cualquier cosa que gastáis".
Wa min allahi tawfiq
(Y con de Allah viene la victoria).
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